General Rivero Lazo: “Yo informaba diariamente al Comandante General y al Jefe de Estado Mayor del ejército”
El ex jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINTE, el general Juan Rivero Lazo, uno de los testigos que ha generado mayor expectativa, empezó a dar su testimonio en el juicio oral que se realiza a Alberto Fujimori en la sede de la DIROES, este viernes 19 de marzo. Y entre sus primeras respuestas al fiscal Avelino Guillén, fue claro en señalar que él informaba diariamente sobre el trabajo de inteligencia al Comandante General del Ejército.
“Yo le informaba diariamente al comandante general, a través de un parte informativo, donde le daba cuenta de los acontecimientos más importantes de las últimas 24 horas, y luego al Jefe de Estado Mayor, también hacía una apreciación de inteligencia, un balance de la situación”, afirmó el ex jefe de la DINTE.
“Los dos, el comandante general y el jefe de Estado Mayor tenían que estar informados de todo, la DINTE canalizaba la información al SIN, y éste se encargaba de informar al Presidente de la República.”, sostuvo Rivero Lazo, al tiempo que remarcó que hubo una disposición para “solamente el SIN y nadie más se encargue de informar al presidente”.
Hay que remarcar que el ex jefe de la DINTE, ha sido sindicado por varios testigos como el encargado dar una serie de disposiciones que culminaron con la conformación del destacamento Colina. Uno de ellos, el coronel Cléver Pino Benamú, afirmó que Rivero Lazo se encargaba de supervisar el quehacer del grupo de Martin Rivas.
En otro momento, de su declaración, y ya con relación al presupuesto con el que funcionó el grupo “Colina”, el general Rivero Lazo, empezó negar sus responsabilidades. Así, dijo desconocer que el mayor Cáceda Pedemonte, encargado de economía de la DINTE, haya entregado dinero al destacamento “Colina”, tal como lo reveló el agente Marco Flores, más conocido como “Maflo”.
Siguiendo con sus negativas, y ante las incisivas preguntas del fiscal Guillén, el ex jefe de la DINTE, dijo desconocer que las camionetas que se compraron durante su gestión fueron las que se utilizaron para la matanza de Barrios Altos. “No era adivino para saberlo”, fue su increíble respuesta. Rivero Lazo continuará el lunes próximo.
Otro testigo confirma que crimen de la Cantuta se realizó por órdenes superiores
El testimonio que ofreció el coronel del ejército, Juan Alberto Berteti Carazas, sirvió para confirmar que la operación que culminó con el secuestro y asesinato de los estudiantes y el profesor de La Cantuta, desde el principio se realizó cumpliendo órdenes superiores.
El oficial, quien tenía el grado de mayor en el año 92, se encontraba de servicio en el cuartel La Pólvora, y fue quien recibió la orden del comandante Carlos Miranda Balarezo, para que releve al teniente Aquilino Portella, que fue quien facilitó el ingreso del destacamento Colina en la Universidad La Cantuta, en julio de 1992.
Otro testigo que se presentó fue el general de brigada Miguel Rojas García, quien fue jefe del SIE 01, que se encargaba de búsqueda de información, entre junio y diciembre del año 92. Rojas García, señaló que nunca recibió siquiera un curso básico de inteligencia y que tampoco supo por qué fue destinado a ese cargo. Hay que remarcar que este testigo se encuentra procesado por presunta violación de los derechos humanos cuando fue de un batallón contrasubversivo en Tingo María.
Causa Justa. Don Facundo
Ronald Gamarra.
Hace unos días renunciaron al doctor Luis Salgado de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de DDHH del Ministerio de Justicia. Por cierto, la noticia, perdida entre la desvergüenza del Congreso en el caso Tula Benites y el deceso de la Fiscal de la Nación, no ha generado mayor comentario público.
Los motivos de la defenestración solo los conocen algunos iniciados: el presidente Alan García, la doctora Rosario Fernández y el mismo Salgado. A los demás mortales solo nos queda buscar una respuesta. En ese intento, algunos señalan la postura de Salgado en el tema Ivcher (cuestionó el arbitraje que llevó al Estado a comprometerse a entregarle la suma de 20 millones de soles como reparación por la persecución fujimorista de la que fue objeto); y otros, su posición respecto a la justicia militar (cuestionó la ley que permite el nombramiento de los militares jueces al margen del CNM). (ampliación)
La Primera, 19-03-08
Japón aún aboga por reo Fujimori
Las relaciones comerciales entre Perú y Japón dependerán del desarrollo del juicio contra Fujimori, afirmó Kazuo Ogushi, representante de la Red Japonesa por el juicio justo al ex dictador, tras comentar los acuerdos de cooperación y créditos a favor del Perú. “El comercio entre nuestros países puede depender del desarrollo del juicio a Fujimori, siempre hay amigos que quieren hacer algo tratando de influir en ese caso”, dijo
Martes 18 de Marzo de 2008
DICEN RECIBIERON DINERO PARA “MAQUILLAR” RESULTADOS
Denuncian a encuestadoras que favorecieron a Fujimori
La fiscal anticorrupción Marlene Berrú denunció al gerente general de la empresa encuestadora CPI, Manuel Saavedra, y al director de la compañía encuestadora Datum, Manuel Torrado por, supuestamente, haber recibido sumas de dinero del Estado por parte de Vladimiro Montesinos, desde 1997, a cambio de alterar los resultados de las encuestas para favorecer la reelección del ex presidente Alberto Fujimori, en el 2000.
Para esta acusación, la fiscal tomó en cuenta las declaraciones que dio a la justicia la empresaria Matilde Pinchi Pinchi, así como las que brindó Montesinos sobre este tema ante una comisión investigadora del Congreso, en el 2002.
La titular de la Cuarta Fiscalía Anticorrupción solicitó en su denuncia que se ordene el embargo preventivo de los bienes de dichas personas, con el fin de garantizar el pago de una eventual reparación civil a favor del Estado.
La BBC desmiente a Keiko Fujimori
Fujimorista también involucra a la prestigiosa agencia AFP.
La BBC de Londres desmintió a la congresista Keiko Fujimori, hija del ex dictador Alberto Fujimori, quien había dicho que la cadena pública británica reportó sobre una supuesta debilidad en las pruebas contra su padre a tres meses de iniciado el proceso judicial.
El corresponsal en Lima de dicho medio de comunicación, Dan Collyns, expresó a propósito del comentario que "cualquier testimonio dado durante un juicio no reflejará de ninguna manera la opinión del reportero, corresponsal o de toda la BBC". "En toda cobertura periodística de cualquier juicio en el Reino Unido o fueral de él, la BBC siempre evita decir que el acusado es culpable o inocente", sostiene Collyns en un comunicado.
EL DATO
Nada que ver. Según Keiko Fujimori, la supuesta versión parcializada de la BBC se dio cuando declaró Santiago Martin Rivas. La nota, por el contrario, no tiene ningún rasgo de parcialidad.
Lunes 17 de Marzo de 2008
Mayor Velarde Astete: “Martin Rivas me dijo que la orden venía de arriba”
Un nuevo testimonio ratifica la responsabilidad de los altos mandos militares en el secuestro y asesinato de los nueve estudiantes y el profesor de la universidad La Cantuta. Esta vez fue el mayor del ejército, José Velarde Astete, quien en su declaración ante la Sala Penal Especial fue enfático al señalar que cuando pidió explicaciones a Santiago Martin Rivas durante el operativo, éste le contestó: “la orden viene de arriba”.
Velarde Astete fue el oficial que se encontraba de servicio en la Universidad La Cantuta, la noche del 17 de julio de 1992, cuando ingresaron los miembros del destacamento Colina dirigidos por Martin Rivas. Al respecto, Velarde relató que el ingreso se produjo sin su consentimiento, y que por ello, le increpó al teniente Aquilino Portella quien había llegado con el destacamento.
Indicó que, luego de los hechos, conversó con Portella, quien le confirmó que los estudiantes habían sido asesinados, que el comandante Miranda Balarezo, su jefe inmediato, ya lo sabía, y que al propio general Pérez Documet ya le habían dado cuenta de lo ocurrido.
Velarde Astete relató también que cuando quiso informar al comandante Balarezo sobre lo ocurrido la noche del 17 de julio del 92, éste le contestó: “Tú no has visto absolutamente nada, y si vienen los familiares diles que vayan a la policía, que no sabes nada”.
En otra parte de su testimonio, dijo también que después el general Pérez Documet lo convocó al Cuartel General del Ejército, donde un grupo de abogados le dieron una declaración sobre lo que tenía que decir respecto a los hechos de La Cantuta. “Me dijeron que era una orden del Comandante General, que pase lo que pase, tenía que declarar lo que estaba en el papel”.
Agregó que durante el juicio militar, que solo duró dos días, no se le hizo ninguna pregunta y solo se limitaron a leerle la misma declaración que le habían hecho firmar en el Cuartel General. “Hoy me arrepiento de haber acatado esas órdenes. En ese momento debí haber pedido mi baja”, señaló Velarde Astete.
Gloria Cano: declaraciones del testigo confirman que el juicio militar fue un fraude
Para la abogada de la parte civil, Gloria Cano, este testimonio confirma que el juicio militar fue una farsa: “Velarde Astete ha confirmado que el juicio militar fue un fraude, que fue armado para poder lograr impunidad en el caso Cantuta. Ha señalado con claridad cómo es que los llamaron y les dieron la orden para que mintieran a la justicia, en todas las investigaciones que harían. Es decir, las órdenes eran superiores y se armaron aprovechándose de un aparato de poder que lideraba Alberto Fujimori para lograr la impunidad”, remarcó.
De igual manera, señaló que lo dicho por el testigo ratifica la responsabilidad de los altos mandos militares en los acontecimientos, al confirmar que el propio Martin Rivas le manifestó que la orden para ingresar a la universidad La Cantuta venía de arriba.
Asegura el fiscal supremo José Peláez. Será condenado por homicidio, lesiones graves y secuestro.
Le esperan 30 años de pena a Fujimori .- Diario La Primera
El fiscal supremo José Peláez Bardales sostuvo ayer que los testimonios que hasta ahora se han mostrado en el juicio contra el ex dictador Alberto Fujimori demuestran que éste, durante su gobierno, dirigió una política llamada de baja intensidad, gracias a la cual el grupo Colina cometió delitos de lesa humanidad.
Por lo cual, según el fiscal José Peláez, al acusado Alberto Fujimori le espera una condena de 30 años de prisión tal como lo había pedido en su momento la Fiscalía de la Nación. “Es más, con la visualización del video en el que el periodista Umberto Jara entrevista al ex jefe operativo del grupo Colina, Santiago Martin Rivas, se establece la línea de mando encabezada por Alberto Fujimori, su ex asesor Vladimiro Montesinos y la cúpula militar encabezada por Nicolás de Bari Hermoza Ríos, quienes tuvieron pleno conocimiento de esta guerra no convencional (guerra de baja intensidad) y la pusieron en práctica, tales como la matanza de los Barrios Altos y La Cantuta”, afirmó el fiscal.
José Peláez también reveló que más del 30 por ciento de testigos ya han desfilado en el juicio contra el ex dictador Alberto Fujimori y que el proceso se encuentra en una etapa muy importante. Informó, por ejemplo, que en las próximas semanas en el juicio desfilarán los altos mandos militares de la época de la dictadura, entre los que figuran: Julio Salazar Monroe, Luis Pérez Documet, Vladimiro Montesinos.
El director ejecutivo de Aprodeh, Miguel Jugo Viera, coincide con el representante del Ministerio Público, pues también considera que existen suficientes medios probatorios para que Fujimori sea condenado a 30 años de prisión. Sostuvo que los testimonios, videos, audios, prueban que Alberto Fujimori ha conducido y dirigido el grupo paramilitar Colina durante la dictadura que él (Fujimori) encabezó.
DATOS
No recibe maltrato
El fiscal supremo José Peláez Bardales desmintió que el dictador Fujimori reciba maltrato en el proceso. “Por el contrario, otros procesados declaran de pie y en un banquillo de los acusados; sin embargo, aquí se tiene en cuenta su condición de ex presidente y cuenta con un escritorio”.
Perú 21, 17-03-08
Alfonso Grados**: De las fantasmagorías(*) a la verdad: La Cantuta
¿Qué lección nos deja el proceso al extraditado Alberto Fujimori y los argumentos que esgrime su defensa? El autor esboza un interesante panorama.
El inesperado quiebre del estereotipo de compostura -que se les instaura como imagen de carácter militar- apenas iniciada la postergada comparecencia del hoy mayor Velarde como testigo ante el tribunal que juzga al ex presidente Fujimori, seguramente es el episodio más vívido del abismo que existe entre la funambulesca realidad que el compuesto abogado César Nakazaki se ha propuesto lograr que creamos y la verdadera consistencia mafiosa con que la "Troika" prostituyó el espíritu y la acción de la institucionalidad castrense.
No fue una muestra de debilidad ese medio sollozo que se esforzó el austero oficial por sofocar de inmediato. Ni de vergüenza admisoria de la complicidad de que se le acusa en otro tribunal por el secuestro y asesinato del las inermes víctimas de La Cantuta.
Fue la ira y la impotencia con que desde el 16 de julio de 1992 hasta hoy el entonces teniente Velarde ha visto hacerse añicos la ilusión con que abrazó la carrera militar, escarnecidos sus símbolos por el perverso sistema que ante el mismo tribunal el coronel Cléber Pino, ex director nacional de la INTE, en ese tiempo, calificó como "los días más tristes del Ejército; se descabezaban las líneas de promoción". Y agregó: "La fuente del poder: El asesor del presidente" (un largo silencio en la sala).
Y así, la presencia hasta entonces fantasmal en este proceso de Vladimiro Montesinos apareció para que el "impoluto" Fujimori adquiriera su real consistencia. Aquella en la que Hermoza Ríos y Montesinos (el "mariscal" sin victorias y el "doctor" sin lealtades) encarnan al Fujimori hecho "Troika" sin disfraces, ni tapujos.
Las recientes semanas, al focalizar al 'Grupo Colina' en su contexto integral, a través de los sucesos y comportamientos de los asesinatos de La Cantuta, han desmenuzado el fantasioso imaginario político militar en que el Dr. Nakazaki ha pretendido, con su mejor ingenio elucubrador, consagrar no solo la impunidad del ex presidente (o la "duda razonable" en el "criterio de conciencia"), sino -seguramente sin proponérselo- que ella quedase como una mancha indeleble en los fastos castrenses del país.
Como en las tragedias griegas, el acto final de La Cantuta pone en escena el transcurso inexorable de protagonistas y víctimas, del ejercicio omnímodo de la lujuria del poder, del envilecimiento de la institucionalidad endeble a la complicidad, la sumisión o hasta el encallanamiento.
El Fujimori-Troika pareciera haberse propuesto ese designio desde que eligió al desacreditado Montesinos como su consejero en los días aurorales de su gobierno, en su residencia del Círculo Militar. Lo hizo su orientador de confianza para sus relaciones con el poder militar. El propio Fujimori, declarando como reo ante el tribunal que hoy lo juzga, señaló por propia iniciativa que Montesinos le presentó al general Hermoza Ríos como opción preferente. De allí en adelante la Comandancia General del Ejército era una prenda de fidelidad, tanto por el poder abierto a su ambición (por algo lo recomendaba el "doctor", ya liberado del infamante apelativo de "traidor") como por el ojo vigilante sobre la conducta de todas las Fuerzas Armadas que desde la partida confirió a Montesinos, convertido en el absoluto patrón del SIN, encubierto tras un general encantado de ser apenas un mascarón complaciente.
Así, escalón tras escalón, por debajo de las jerarquías prefabricadas como producto del descabezamiento señalado más arriba por el coronel Pino. Es decir, el Ejército con sus comandos en pleno, convocados ante el SIN, teniendo como intermediario y garante el "doctor" del juramento escrito al Supremo Jefe Fujimori.
Esto no necesita el doctor Nakazaki exhibirlo en el tribunal como prueba del respetuoso cumplimiento de los manuales a los que tanto acude para tratar de que nada llegue al Olimpo de su presidente impoluto. Sería la mejor evidencia de para qué sirve la entelequia de sus directivas y manuales, cuando lo que impera es la descarnada realidad que los hace letra muerta.
Poder corruptor en ese acto final de la tragedia griega se anticipa en La Cantuta, como si ya vislumbrara la debacle jurídica que representan para aquel sistema que hoy sigan en prisión prácticamente todas las jerarquías castrenses más altas que ejercieron los ministerios de Guerra, Marina, Aviación y de la Policía Nacional, por haber dispuesto fraudulentas partidas de gastos en sus respectivas carteras para los cheques mensuales con que abastecían las clandestinas cajas millonarias con que Montesinos, en nombre suyo (y ¿alguien duda hoy también de Fujimori?) ejercía el chantaje y el soborno desde su oficina del SIN convertida en videoteca. ¿A qué reglamento le había dispuesto Fujimori que esas cosas no deberían ocurrir? ¿Nunca se enteró?
En los coros del acto final de aquella simbólica tragedia de La Cantuta se presagiaba también el envilecimiento del Poder Judicial por Montesinos (la videoteca se ha regodeado en consignarlo). En cuanto al Poder Legislativo basta leer el Diario de Debates, en que la obsecuencia parlamentaria se muestra sin pudores la conducta colectiva de la mayoría complaciente, aunque haga brillar por contraste la dignidad de los parlamentarios que no cejaron en denunciar el verdadero estado purulento del país.
Terminemos aquí como un simple adelanto de lo que podrá ser verificado y comentado tras los testimonios de la próxima semana del teniente sobre la catadura del siempre tan impávido general Pérez Documet, y del periodista Umberto Jara sobre la verdadera faz de Santiago Martin Rivas.
Como colofón basta, por hoy, recordar el testimonio del comandante Carlos Miranda, cuando enterado por el teniente Portella del hecho consumado de los secuestros y asesinatos de La Cantuta, al acudir conturbado para denunciarlos ante su jefe, el general Pérez Documet, este le respondió: "Carajo, ¿por qué te preocupas?, que se preocupen el comandante general y Rodríguez Córdova".
¿De qué quedan dudas sobre la creación, asignación, de fines y oficialización y recursos al grupo Colina y prueba plena del conocimiento y encubrimiento de sus crímenes? ¿Qué dirá ahora Pérez Documet? ¿Hermoza no tenía idea? ¿Montesinos le ocultaba a Fujimori? ¿Qué cree Ud.?
(*) Fantasmagorías: Arte de representar fantasmas por medio de una ilusión óptica.
**Periodista
Canal 7 no transmitirá el juicio
El 7 cuida su imagen.
A pesar de que en varias oportunidades organizaciones de Derechos Humanos y los familiares de las víctimas de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta pidieron se transmita en vivo el juicio contra el ex dictador Alberto Fujimori, el premier Jorge del Castillo restó importancia ayer a esta solicitud y dijo que el juicio ya se transmitía por un canal de cable y uno de señal abierta.
Asimismo, el premier Del Castillo sostuvo que se tendría que ver cuál es la audiencia del juicio en los canales mencionados para ver si hay una posibilidad de transmitirlo por el canal Estado (canal 7) “Quizá a la gente le interese más otras cosas que el juicio, como los programas informativos, por ejemplo”, sostuvo.
Además, Del Castillo dijo que no está en contra de la difusión de las “cosas” y que nadie impide a los medios de comunicación transmitir lo que deseen. Pero, como lo sostienen los familiares de las víctimas de Barrios Altos y La Cantuta, el canal de todos los peruanos debería transmitir el juicio del ex dictador Fujimori como ejemplo de justicia en el país.
Martes 11 de Marzo de 2008
Keiko: existió Colina
Además, hija de ex dictador sueña con indultar a su padre, de ser elegida presidenta.
Keiko Fujimori, la hija del ex dictador, admitió ayer la posibilidad de que su padre sea condenado a prisión, al considerar que, de ser elegida presidenta en 2011, podría indultar al reo. En una entrevista radial, argumentó que “una labor del presidente es tratar de que la justicia llegue a todos los peruanos; si se castiga a los criminales, también se debe indultar a los inocentes”.
Keiko insistió en que, a casi tres meses de haberse iniciado el juicio contra su padre, aún no se han encontrado las pruebas necesarias para condenarlo. "Mi padre es inocente de todos los cargos que se le acusan. El proceso va a demostrar que la lucha antiterrorista fue limpia, impecable y que gracias a ella hoy los peruanos vivimos en paz", dijo.
La lideresa de los fujimoristas admitió sin embargo la existencia del Grupo Colina como un destacamento militar que actuó durante el gobierno de su padre. Reconoció también que se cometieron “errores”, los que se tradujeron en muertes y desapariciones. “Nadie duda que el Grupo Colina existió”, dijo.
Keiko retornó de Estados Unidos por una semana, para visitar a su padre y supervisar la recolección de firmas del nuevo partido fujimorista, según dijo.
Embargarán a Fujimori
Entretanto, la jueza anticorrupción Antonia Saquicuray ordenó el embargo preventivo de los bienes del ex dictador Alberto Kenya Fujimori, por la suma de 40 mil soles, al iniciarle un proceso por el supuesto uso indebido de dinero del Estado para financiar su tercera campaña electoral, el año 2000.
La magistrada dispuso procesar bajo mandato de comparecencia restringida al ex dictador por haber entregado presuntamente 30 mil dólares a un grupo de mototaxistas de la localidad de Naylamp, Chiclayo, para que apoyen su campaña.
DATOS
El juicio contra el ex dictador Alberto Fujimori se reanudará hoy con una audiencia para la cual están citados como testigos de la Fiscalía los ex militares Cléver Pino Benamú, quien debe arribar desde Guatemala, donde reside; José Velarde Astete y Juan Alberto Berteti Carazas, quienes formaban parte de la base del Ejército en La Cantuta.
Pedirán a Chile autorizar juicio a Fujimori por Caso Castro Castro Diario El Comercio
Jueces preparan expediente en el que se probaría la participación directa del ex presidente en este hecho, ocurrido en 1992
Por Alfredo Alí Alava.
Unidad de investigación
Nuevamente la justicia peruana solicitará al Gobierno Chileno la inclusión de la matanza de 40 internos del penal Castro Castro (1992) como un nuevo caso que debería ser adicionado a los otros siete por los que es juzgado el ex presidente Alberto Fujimori en nuestro país.
Por motivos aún no aclarados, un pedido similar realizado meses atrás quedó fuera de los cuadernillos de extradición que el Gobierno Peruano remitiera a su similar chileno en el 2006.
Tras marchas y contramarchas, Chile solo autorizó el juzgamiento de Fujimori por siete casos (entre ellos, los asesinatos de Barrios Altos y La Cantuta), pero no por el de Castro Castro.
Hoy, luego de haber realizado las consultas pertinentes ante sus superiores jerárquicos, el Segundo Juzgado Penal Supraprovincial, que despacha el doctor Omar Pimentel Calle, reformulará el pedido de ampliación de extradición con miras a que Chile autorice el procesamiento de Fujimori por la muerte de los acusados de terrorismo, hecho ocurrido entre el 6 y 9 de mayo de 1992, como parte del denominado plan Mudanza 1.
Así lo ha establecido la Corte Superior de Justicia de Lima, pero la autorización final, en el ámbito del Poder Judicial, deberá ser dada por la Corte Suprema. Es preciso señalar como antecedente que esa instancia jurídica ya se había pronunciado a favor de la extradición el 22 de mayo del 2007. En una resolución consultiva expresó que había razonables sospechas para considerar que el ex presidente planificó, ordenó y supervisó la matanza de los reclusos.
La participación de Fujimori en ese hecho se desprende de las investigaciones realizadas por el Ministerio Público y las diligencias efectuadas por el juzgado supraprovincial. Ambos han determinado su participación tanto en los preparativos como en la supervisión del plan Mudanza 1 que, dicho sea de paso, concluyó con el descabezamiento del 80% de la cúpula de Sendero Luminoso. Sin embargo, muchos de los que murieron estaban encarcelados en condición de inculpados.
Al igual que Martin Rivas, Pinto Cárdenas quiso negar su existencia
Ex jefe del SIE dice que no recuerda operaciones especiales de destacamento “Colina”
El coronel retirado del ejército, Alberto Pinto Cárdenas, quien fuera jefe del SIE cuando se produjeron los secuestros en el Pentagonito y los asesinatos de los estudiantes de La Cantuta, dice ahora que no recuerda que el destacamento “Colina” haya realizado operaciones especiales, tal como lo han revelado la mayoría de los agentes que lo conformaron. El militar, a pesar del alto cargo que desempeñó en la comunidad de inteligencia, en 1992 cuando sucedieron los hechos, también pretendió negar la existencia de este grupo criminal.
En confusas y por momentos exaltadas declaraciones, el Coronel Pinto Cárdenas trató en todo momento de no comprometer a los altos mandos del Ejército, o dar testimonio sobre manuales de inteligencia. “No podría contestarle, porque sería atentar contra el ejército del Perú, por eso ruego que me permitan no opinar. Tengo que ser muy cuidadoso con lo que digo, es un asunto de seguridad nacional”, repitió en varias oportunidades el coronel, queriendo así justificar sus “olvidos”.
Sobre la existencia del Grupo Colina, Pinto intentó, en un primer momento, negarlo pero luego de que se diera lectura a declaraciones suyas en las que afirmaba la existencia de tal destacamento no le quedó otra cosa que admitirlo. “No sé en qué circunstancias lo dije, pero si he declarado eso y el destacamento Colina existía o existe, entonces no tengo por qué negarlo”, dijo, aunque volvió a decir que “si existió, nunca supe nada de su accionar”.
El ex jefe del SIE también fue interrogado sobre los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer, luego del autogolpe del 5 de abril de 1992, temas sobre los que también quiso salvar la responsabilidad de alguno de sus superiores. “Yo siempre los traté de la mejor manera”, sostuvo en su defensa y alegó que nunca se entrevistó con ellos, con lo que contradijo la declaración dada por el propio Gorriti según la cual Pinto le dijo que “rezaría por él” cuando fue detenido en las instalaciones del SIE.
Pinto Cárdenas señaló, además, no recordar alguna operación especial de inteligencia que se haya realizado en el año 92, mientras era jefe del SIE; pero sí se preocupó en negar que dichas operaciones se hicieran por requerimiento del gobierno.
Gloria Cano: Pinto tiene un compromiso con Montesinos
Con relación a lo declarado por el ex jefe del SIE, se pronunció la doctora Gloria Cano. “Pinto Cárdenas quiere justificar su negativa de colaborar con la Sala alegando asuntos de asuntos de seguridad nacional, pero sin embargo ha quedado claro que como jefe del SIE recepcionó el material que se puso a disposición del grupo Colina y muy sospechosamente ha tratado de negar declaraciones hechas recientemente”, sostuvo la abogada de los familiares.
En todo caso, lo que sí le queda claro a la doctora Cano es que Alberto Pinto Cárdenas busca encubrir no solo a Montesinos y a Fujimori. “Parece que su compromiso es con Montesinos y con toda la mafia que gobernó el país, eso está más que claro”, finalizó.
Miranda Balarezo: La orden vino de Hermoza Ríos
Otro testigo que desfiló por tribunal que juzga Fujimori, fue el Coronel Carlos Miranda Balarezo, quien dijo que la orden que autorizaba otorgar facilidades al Grupo Colina, comandado por Santiago Martin Rivas para ingresar a la universidad La Cantuta, el 18 de julio de 1992, vino de parte del Comandante General del las Fuerzas Armadas en ese entonces, el General Nicolas de Bari Hermoza Ríos. “De él (Hermoza) bajó la orden al General Pérez Documet, y fue éste quien me ordenó transmitir la orden al Teniente Aquilino Portella, quien se encontraba de guardia y a cargo de la Base de Acción Cívica del Ejército que operaba dentro de la universidad”, explicó luego de mostrar un organigrama en el que Hermoza aparece como la máxima autoridad.
Detalló que luego de los sangrientos hechos del secuestro y desaparición de los estudiantes y el profesor de La Cantuta, el teniente Portella lo llamó para informarle lo sucedido, por lo que se reportó a su superior inmediato, el general Pérez Documet. “Carajo, que tanto te preocupas, si ni tú ni yo tenemos nada que ver en este asunto, este problema es de Hermoza Ríos y de Rivero Lazo”, le dijo Pérez Documet, al tiempo que le anunció que iniciaría la investigación del caso. “Luego ya no volví a reunirme con él y no tengo conocimiento si hizo la denuncia sobre el caso”, remarcó Miranda Balarezo.
‘Fujimori y Nakasaki, totalmente acorralados’
Umberto Jara, periodista que entrevistó al genocida Martin Rivas, que se presenta el 17, advierte que las pruebas contra el reo son lapidarias.
–¿Parece que Nakasaki pide un “vladivideo” para condenar a Fujimori?
–La defensa de Fujimori, al estar huérfana de argumentos jurídicos, se refugia en decir: “¿Dónde está el papel con las órdenes? Entonces, como eso no existe, Fujimori es inocente”. Esa es una falacia. Poco falta para que diga: “¿Dónde está el video donde aparece Fujimori ordenando las matanzas?”.
–Martin Rivas declaró antes que usted. ¿Cuál cree que será ahora la estrategia de Nakasaki?
–Están en una encrucijada, totalmente acorralados. Si el abogado continúa con sus métodos de guerra sucia —que ya lo dejaron mal parado cuando llevó a Martin Rivas y Pichilingüe— terminará sepultando la escasa imagen que le queda por defender asesinatos. Su estrategia le juega en contra pero, a la vez, a él le encanta quedar mal.
–¿Varía en algo si Fujimori ordenó matar, o que tomó conocimiento cuando todo estaba consumado?
–Hay quienes buscan esta salida: “Fujimori se enteró del hecho consumado”. Es una argucia para decir que es responsable por omisión y así pedir una pena benigna. Fujimori supo todo desde un principio. Si se enteró cuando los hechos estaban consumados, debió denunciar a los responsables y no protegerlos.
–¿Por qué no se excluirá el testimonio de Martin Rivas?
–Porque el video tiene una fuerza crucial, según el Código Penal se le considera como un documento probatorio. Además, en esa entrevista el jefe operativo del Grupo Colina con acceso a los altos mandos, revela situaciones nunca antes conocidas que complican seriamente la situación de Fujimori.
–¿Qué demuestra con esa actitud la defensa de Fujimori?
–Es una muestra de debilidad de mente y de defensa. Nakasaki intenta algo que no tiene sentido: llama a Martin Rivas como su testigo y como no le funciona quiere que no se le tome en cuenta. No es serio.
–En sus mensajes a la Nación, Fujimori hablaba de la eliminación de terroristas. ¿La política de Estado está más que probada?
–Los mensajes constituyen pruebas. Y tiene relevancia porque es el propio Fujimori quien lo dice y, además, lo decía en pleno fragor de la violencia y de los combates clandestinos con Sendero Luminoso.
–Fujimori ordenó el Operativo Chavín de Huantar. ¿Es una prueba de que daba órdenes militares?
–Es una prueba muy concreta y nítida. Es importante tener en cuenta que el país entero vio ese día a Fujimori ingresando a la residencia, trasladando a los rehenes al hospital y luego, junto a Montesinos, declaró que había preparado todo y que dio la orden final. De esa manera actuó desde 1990, porque la estrategia que siguió fue una sola: la guerra de baja intensidad.
–¿Son suficientes los indicios para condenar a Fujimori?
–Por supuesto que sí. Las pruebas indiciarias tienen valor dentro de un proceso. La defensa de Fujimori trata de disminuirlas mediáticamente, pero en el ámbito del juicio tienen gran valor. Es más, todos los días en los juicios se juzga en base a indicios.
Mariella Barreto y el “Doc”
–Martin Rivas pidió que el caso de Mariella Barreto sea resuelto de una vez por todas. ¿Qué tan vital resulta resolver ese asesinato?
–Es un caso que aún sigue en el misterio y que valdría la pena investigar, porque puede llevar a derroteros impensados y mostrar aristas que se vincularían al proceso que se le sigue a Fujimori. Pero nadie se interesa por eso.
–¿La relación entre Fujimori y Montesinos sigue siendo la de siameses?
Parece que sí, esto provoca mucha expectativa, pero todo se sabrá cuando Vladimiro Montesinos se presente en el juicio y ambos estén frente a frente. Veremos si siguen unidos por obligación.