Ex colina y seguridad de Hermoza Ríos, José Alarcón rindió su testimonio
“Tenía la esperanza de que no los mataran”
El ex miembro del grupo Colina, José Alarcón Gonzales, testigo de la defensa en el juicio al ex presidente Alberto Fujimori, no solo abundó en detalles de su participación en diversos operativos como integrante del grupo Colina, sino que expresó su convencimiento de que las órdenes para los mismos provenían del General Nicolás Hermoza Ríos. Reconoció que estos operativos eran “para capturar” pero terminaban en asesinatos.
Durante su participación en la audiencia, el ex Colina enfatizó que, dado lo delicado de las operaciones especiales encargadas, “necesariamente requerían de la orden del comandante general del ejército” y que “no pueden depender de un coronel sino del más alto mando del ejército”. En reiteradas veces afirmó que el su jefe del subgrupo Jesús Sosa Saavedra les indicaba que tenían “luz verde” para sus operativos.
El testigo aceptó que participó en cinco operativos para detener presuntos subversivos pero todos ellos terminaron con los detenidos asesinados. “Entonces, usted sabía que iban a matar”, preguntó el presidente de la Sala, César San Martín, a lo que Alarcón respondió que “tenía la esperanza de que no se produjeran esas muertes”.
Afirmó también que fueron felicitados por Hermoza Ríos quien “nos arengó para continuar nuestro trabajo por la pacificación del país, el bienestar y el futuro de nuestros hijos”.
Gloria Cano: “Órdenes de asesinato contaban con la venia de altos mandos”
Para la doctora Gloria Cano, abogada de la parte civil, la declaración del testigo José Alarcón es importantísima no solo porque ha sido integrante del grupo Colina sino porque también fue responsable de la seguridad del ex comandante general del ejército, Nicolás Hermoza Ríos. “Alarcón ha revelado las irregularidades en su destaque al grupo Colina, pues se le relevaba de sus responsabilidades como seguridad personal de Hermoza para cometer los operativos que terminaban en muertes en las que él ha participado”, señaló Gloria Cano.
“El hecho de nunca haber recibido llamada de atención alguna, de parte de sus superiores, por haber trastocado las supuestas órdenes de captura demuestra que en realidad las órdenes fueron de eliminación de los detenidos. Con ello quedan establecidos no solo los crímenes de Colina, sino que además se utilizaba a miembros de la seguridad de altos jefes militares. Asimismo, queda establecida la línea de mando de estos hechos y por dónde vinieron las órdenes”, afirmó la abogada.
Carlos Rivera: “Testigo de la defensa terminó como testigo de cargo”
El doctor Carlos Rivera, abogado de la parte civil, sostuvo que dada la naturaleza de las declaraciones de José Alarcón, más pareció un testigo de cargo que de la defensa de Fujimori. Fundamentó su apreciación en el hecho que “el testimonio indica que hubo una política institucional del ejército, que usó infraestructura, personal, armamento y bienes del ejército para realizar sus operativos”.
Remarcó que por la declaración del testigo se concluye que quienes integraban Colina sentían que cumplían órdenes del ejército, por eso pasaba de ser seguridad del general Hermoza a dar seguridad a estos operativos. Eso demuestra que los asesinatos no obedecían a la orden de un militar desquiciado sino que acataban órdenes que venían del más alto mando, remarcó el doctor Rivera.
Gisela Ortiz: “Tena desmiente campaña del fujimorismo que niega existencia de Colina”
Tras el testimonio del ex agente del grupo Colina José Tena Jacinto, Gisela Ortiz, familiar del caso La Cantuta, señaló que su declaración es importante porque permite reconocer, desde un ex agente de inteligencia, que se hizo daño y que hay la necesidad de pedir perdón “más aún cuando esto desmiente la campaña desde el fujimorismo de negar la existencia del grupo Colina y los crímenes que realizaron”.
“Reconocer el cumplimiento de órdenes superiores que dañaron a personas es importante porque permite encontrar la verdad que se pretendió ocultar durante tanto tiempo.
Ortiz valoró las declaraciones de Alarcón y Tena porque ayudan a tener claro que las acciones cometidas obedecieron a un plan de operaciones y que esos planes tenían que ser elaborados y aprobados por los más altos mandos del ejército. “En este caso, se ha indicado con nombre propio a Nicolás Hermoza Ríos”, remarcó.
Gloria Cano: “Discurso de Hermoza compromete a Fujimori”
Sobre lo dicho hoy por el ex agente del grupo Colina Marcos Flores Albán, la doctora Gloria Cano resaltó que su testimonio es importante “porque al vincular a los integrantes del grupo Colina con Vladimiro Montesinos, establece que dicho destacamento era un grupo estructurado dentro del Servicio de Inteligencia del Ejército, con un mando de la Dirección de Inteligencia del Ejército y un reconocimiento de la comandancia general del Ejército, y que sus acciones estaban coordinadas por el SIN”.
Además recalcó que el discurso del General Nicolás Hermoza Ríos, pronunciado en el almuerzo de agasajo y felicitación al destacamento Colina en junio de 1992, compromete a Fujimori como política de estado, en tanto el propio discurso señala: “… teníamos que definir qué se entiende por decisión política y los oficiales llegamos a la conclusión que la decisión política era el liderazgo que debería asumir el político, y asumir el liderazgo quiere decir asumir la responsabilidad de conducir esta guerra”, precisó.
Flores: “Anota dos en tal sitio”
El ex agente del grupo Colina Marcos Flores Albán rindió su testimonio en la décimo quinta sesión de las audiencias del juicio a Fujimori. El fiscal Guillén trató de reconstruir la cadena de mando con sus preguntas y el propio Flores empezó describiendo las cuatro visitas que realizó al SIN hasta julio del 91: la primera para recibir la orden de Rodríguez Zabalbescoa de formar parte de un destacamento; la segunda para que les dieran un memorándum de felicitación presidencial, entregado por el propio Vladimiro Montesinos a cada uno de los presentes –entre ellos, Rodríguez Zabalbescoa, Martin Rivas y Carlos Pichilingüe; la tercera reunión fue “para el día de la artillería. Fue un almuerzo a donde llegó Montesinos y (él) me reconoció”; y la cuarta oportunidad se produjo cuando “al regresar de DINCOTE, Montesinos nos reunió y le dijo a Rodríguez Zabalbescoa, delante de todos, tú la cagaste”.
Flores recordó que fue en las oficinas del SIN donde se empezó a elaborar el manual de inteligencia estratégica antisubversiva redactado por Martin Rivas –quien acostumbraba firmar algunos documentos como “Quique”– y Pichilingüe. El propio Flores admitió haberse encargado del tipeo y recordó que Martin Rivas también le dictó la redacción del Plan de Operaciones Cipango: “Reconozco haberlo tipeado”, refirió. Luego agregó que cuando les dieron la felicitación –en junio de 1991– el manual contra la subversión no se había empezado a hacer, y que este terminó de elaborar en agosto del 91. Luego agregó que la felicitación presidencial no le sirvió de nada porque, a diferencia de Cubas Portal, Rivas o Pichilingüe, él no pudo ascender
Recordó también que otro de los integrantes del grupo Colina Ángel Pino Díaz le dictaba algunos datos. Así Flores apuntaba en una libreta multiusos los asesinatos que cometían. “Anota dos en tal sitio, me decía. Después me enteraba por los periódicos porque coincidían los datos con el sitio. “Incluso cuando fui a La Tiza, Pino Díaz habló en voz alta y riéndose sobre el asesinato del niño”, sostuvo.
“Diez días después de la matanza de Barrios Altos, Martin Rivas, Pichilingüe, Zabalbescoa y yo nos reunimos. Estaba algo alejado pero escuché que Zabalbescoa dijo que cuando fue a pedirle luz verde a Montesinos, éste le contestó ¡Sácales la mierda!”, señaló Flores.
El agente habló sobre la ceremonia de inauguración del grupo Colina. Recordó que ese día hubo un juramento y afirmó que a partir de setiembre del 91 todos presentaron su pase a retiro –a sugerencia de Martin Rivas– para que pasaran a la clandestinidad.
En un momento, Flores exclamó indignado que decidió dar su testimonio porque: “Después de 10 años descubrí que mi comandante (Hermoza) era un corrupto, porque fue sentenciado por 20 millones de dólares que fueron encontrados en sus cuentas”. Agregó que “cuando uno entra al Ejército uno jura… lo que más ira me ha dado es que después de diez años he visto que los jefes se han enriquecido ilícitamente, entonces, ¿qué me quedaba? Ya había sido denunciado. Luego me enfermé de diabetes”.
Además resaltó que el grupo Colina “nació abortado” porque todos conocían de su existencia y hacían luz de su condición al mediar por las instalaciones “portando armas y como si tuvieran pase libre”. En opinión de Flores, “Una operación especial de inteligencia es temporal, es secreta, entre otras características. El proyecto Colina nació abortado porque todos lo conocían”, sostuvo el ex agente.
Rodríguez Zabalbescoa: “Ya me jodí con mis galones”
En la segunda parte de la audiencia, Flores explicó que se acogió a la colaboración eficaz el 31 de octubre del 2001 y fue sentenciado a 4 años de libertad condicional, con una reparación civil de 5000 soles y que le asignaron 4 hombres para su seguridad personal.
“Yo sabía que Montesinos era un hombre con mucho poder. Montesinos y Rivas vivían en el SIE. También me reuní con Julio Salazar Monroe”, afirmó Flores.
El ex agente recordó: “En una ocasión el comandante Rodríguez Zabalbescoa lloró y dijo ya me jodí con mis galones. Era el 04 de noviembre en la mañana. Tenía un diario La República. Luego me dijo Vamos a La Tiza. Después me puse a conversar con Pedro Supo Sánchez y me dijo anoche cuando vinimos casi nos volteamos en una curva. No sé si se quedaron 4 días en La Tiza. Después de Barrios Altos (ellos) coordinaban en la calle, ya no se reunían en el taller de mantenimiento”.
A Uceda con pala
por Cesar Hildebrant - Diario La Primera
Va Ricardo Uceda al juicio de Fujimori y dice que, según sus averiguaciones, a él casi le consta que Fujimori no sabía lo que ordenaba Martin Rivas a su pandilla. Y, claro, lo aplaude “La Razón”, lo viva Oscar Medelius, lo besa en una comisura Luz Salgado, lo desea Martha Hildebrandt.
Y saca Uceda una pala que parece que se compró en Sodimac la semana pasada –la pala con la que cava su propia tumba de testigo de descargo que Nakasaki saca de la manga– y balbucea más que nunca, como si hablase en inglés, y duda más que nunca –hace años que imita sin éxito el estilo interrupto de Enrique Zileri– y dice que con esa pala española es posible que enterraran a los muertos de La Cantuta, muertos que Fujimori aprobó no sólo dando la orden de matarlos –como bien sabe Umberto Jara, un fujimorista que ha tenido la decencia extravagante de decir la verdad– sino felicitando a sus asesinos, primero, ascendiéndolos, luego, y amnistiándolos, cuando ya el escándalo era internacional.
'La amenaza de guerra civil es una bravuconada del fujimorismo'
El director ejecutivo de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), Miguel Jugo, sostuvo hoy que las declaraciones formuladas hoy por el congresista Santiago Fujimori respecto a que si el ex presidente Alberto Fujimori es condenado habría se produciría una guerra civil en el país, "son bravuconadas típicas" del movimiento que lidera su hermano, quien afronta un megajuicio por corrupción y matanzas durante su mandato.
Para Jugo estas expresiones forman parte de la política amedrentamiento que ha iniciado el fujimorismo contra los deudos de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, los abogados de estos y el fiscal Avelino Guillén.
En ese sentido, informó que su organismo lleva registrado, hasta el momento, 15 incidentes de similar naturaleza, y no descartó que éstos se sigan dando, pues señaló que los fujimoristas quieren politizar el juicio en vista que lo viene perdiendo.
Tras desestimar que los seguidores de Fujimori pateen el tablero en caso su líder sea condenado, aclaró que la eventual candidatura presidencial de Keiko Fujimori, parlamentaria e hija del ex mandatario, constituye el plan B para lograr la libertad del extraditado.
‘‘Creación de nuevo grupo fujimorista revela desconcierto y desesperación’’
Martín Tanaka. El analista político considera que la propuesta de Keiko Fujimori de reunificar al fujimorismo bajo un nuevo grupo político, es solo una intención personal.
¿Cómo interpreta que Santiago Fujimori haya señalado que la creación de un nuevo frente político que reúna a los grupos fujimoristas como plantea su sobrina Keiko es "una decisión muy cuestionable y aparentemente irracional en el corto plazo"?
Confirma que esto de la nueva agrupación política no fue coordinado ni planteado entre los diversos sectores del fujimorismo y que ese intento de recomponer el fujimorismo en un solo frente es un deseo personal de Keiko Fujimori para conseguirlo bajo su liderazgo y su núcleo familiar más cercano para subordinar a todos los demás. (ampliación)
Cruz aportó nuevas pruebas
Periodista de La República asistió como testigo en juicio a Fujimori. Entregó al tribunal un juego de las comunicaciones entre Fujimori y el Comando de Personal del Ejército (COPERE).
El documentado testimonio que el periodista Edmundo Cruz, de la Unidad de Investigación de La República, ofreció ayer al tribunal que juzga a Alberto Fujimori por secuestro y violación de derechos humanos puso nervioso al defensor del ex dictador. (ampliación)
Lunes 21 de Enero 2008
Gloria Cano: “Los agentes operativos no delinean responsabilidad hacia sus superiores”
Para la abogada Gloria Cano, las declaraciones de los periodistas Ricardo Uceda y Edmundo Cruz, así como la documentación proporcionada hoy a la Sala por los mismos testigos, sustentan la acusación contra Fujimori y explican la forma en que se realizaron los operativos, quiénes los realizaron, entre otros aspectos relevantes. Asimismo, desmienten lo sostenido por la defensa del acusado en varios sentidos, por ejemplo, cuando señala que nunca existió una reunión de altos mandos militares en la que se abordó la aplicación de una guerra de baja intensidad. “Hoy el periodista Uceda declaró que tiene hasta dos testimonios que afirman lo contrario”, recordó la abogada.
Sobre la responsabilidad de Fujimori, Cano sostuvo que las fuentes de Uceda han sido agentes operativos, por eso debe destacarse que, a ese nivel, un agente no puede demarcar responsabilidades hacia sus superiores. “En ese punto, su investigación difiere de la hecha por el periodista Umberto Jara quien sí delinea responsabilidades hacia los altos mandos”, acotó.
De otro lado, la abogada sostuvo que, para la parte civil, es importante el testimonio de la agente del SIE Silvia Ibarra porque “nos deja claro que ha venido a la audiencia a mentir”. Cano resaltó las contradicciones entre Ibarra y Jhony Berrios, su pareja de trabajo, y precisó que ha quedado establecido que ella fue detenida cuando tomaba fotografías, que fue seudo juzgada en el fuero militar y que su declaración –como ella misma ha dicho–, fue conducida a fin de regularizar su situación. “Ibarra fue llamada a declarar después del 95 y en el acta, suscrita por ella misma, figura como si hubiera declarado en dicho año. Por eso solo podemos deducir que hubo una voluntad de crear impunidad montando un supuesto juzgamiento en el fuero militar”, agregó.
Edmundo Cruz: “¿Y cómo está el grupito?”
“Mi mayor inquietud era: ¿el presidente sabe de esto? A ello mi fuente aducía que lo único que sabía es que el presidente (Fujimori) siempre le preguntaba al comandante general Hermoza “¿Cómo está el grupito?” refiriéndose al grupo Colina, sostuvo el periodista Edmundo Cruz hoy en la audiencia por el juicio contra Alberto Fujimori luego de entregar diversos documentos relacionados al accionar de dicho destacamento.
El periodista destacó la credibilidad de sus fuentes y aseveró que todo lo señalado por ellas sobre el grupo Colina fue comprobado con el tiempo, tal es el caso de los asesinatos de Pedro Yauri, de los comuneros del Santa, además de los hechos de Barrios Altos y La Cantuta, y probablemente la ejecución de la familia Ventocilla en Huacho.
Cruz aportó como prueba el manual de inteligencia del año 91, información proporcionada por una fuente de alta gradación en el ejército. Sostuvo que un documento de esta naturaleza “tenía que ser de conocimiento del sistema de inteligencia nacional”. Sobre el contenido de dicho manual, Cruz refirió su extrañeza respecto de frases como “daños al enemigo, secuestros, y un etcétera”, o al mencionar a otras misiones especiales.
Uceda: “La ley de amnistía permitió que pudiéramos hablar con el grupo Colina”
Por la mañana, el periodista Ricardo Uceda Pérez destacó, como un hecho importante, la revelación del ex parlamentario Henry Pease en el congreso en el año 1993 y la lectura de un documento que señalaba que los estudiantes habían sido asesinados. “Al producirse este anuncio, el SIE decide mover los cuerpos y por eso traslada una parte de los restos a Cieneguilla y otra a Huachipa”, declaró.
Uceda presentó pruebas: una palana usada por los militares, que pertenecía a la universidad La Cantuta y grabaciones de conversaciones entre el emisario de Montesinos, Enrique Oliveros y el coronel Juan Rivero Lazo, cuando los miembros del grupo Colina mientras estaban detenidos en el cuartel Bolívar de Pueblo Libre en el año 94. En la conversación Oliveros invoca a tener “paciencia” por tratarse de una coyuntura electoral. Advierte además que si Fujimori vencía en las elecciones “se iban a dar leyes de amnistía”.
El periodista afirmó que el grupo Colina era un destacamento para liquidar personas que operaba de noche y en forma clandestina. Resaltó las declaraciones del agente Jesús Sosa Saavedra quien dijo: “El gobierno debe sacarnos de esto porque si nosotros habláramos saldría perdiendo” y “nos conviene que se vea en el fuero civil, porque en el militar nos van a condenar… si damos a conocer al periodismo el segundo punto de entierro nos juzgará el fuero civil”.
Bustamante Cuffini: “Lo de Barrios Altos me pareció algo siniestro”
El Oficial PNP en retiro Víctor Hugo Bustamante Cuffini afirmó que gracias a un servicio de seguridad exterior, personal de inteligencia de la PNP detuvo a Jhony Berrospi y a Silvia Ibarra quienes, como agentes del SIE, rondaban la plaza Italia, zona en donde queda la dependencia de Inteligencia de la PNP.
A su turno Silvia Ibarra Espinoza declaró, en medio de algunas contradicciones, que ella hacía labores de seguimiento y que incluso no habría tomado fotografías en el momento de la detención. Señaló además desconocer que se hubiera realizado alguna “labor” en la dirección donde se realizó la pollada de Barrios Altos.