Escuche EN VIVO el desarrollo del juicio
 
 
 
 

Viernes 4 de Abril de 2008


Cayó 'Kerosene' tras siete años en la clandestinidad .- Diario Perú 21

 

Fue seguido por Inteligencia y se sospecha que tendría 'acuerdos' para limpiar a Fujimori.

El ex militar sindicó a Montesinos, a Hermoza y a Martin como responsables de matanzas.

Eran las nueve de la mañana y Jesús Sosa Saavedra caminaba muy cerca de un grifo ubicado en la cuadra ocho de la avenida Bolognesi, en Barranco. Había salido de su escondite, una vez más, para comprar algunas provisiones, visitar a sus hermanas e interesarse por la salud de su padre, de 94 años de edad.

Se mostraba seguro al andar. Tal vez sus 20 años como agente de Inteligencia, que le habían permitido mantenerse oculto desde hacía siete años, le daban la confianza de que no sería detenido por la Policía, que lo buscaba por los asesinatos que perpetró cuando integraba el destacamento Colina.


Esa misma confianza, sin embargo,  lo habría traicionado pues no tenía la mínima sospecha de que un grupo de agentes de la Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimin) ya lo tenía cercado desde hacía varias semanas. Hombres y mujeres lo seguían a todas partes y mantenían una estrecha vigilancia en el lugar donde se ocultaba, en Barranco. (ampliación)

 
 

Sosa podría ser llamado a declarar en caso Fujimori

Diario Peru 21


Magistrado sugerirá a sala que juzga a ex presidente que convoque a ex Colina como testigo. Gloria Cano, abogada de deudos, sostiene que declaraciones del detenido serán irrelevantes.

De todas maneras lo esperan. El ex integrante del grupo Colina Jesús Sosa Saavedra -detenido ayer en el distrito de Barranco- podría comparecer en el proceso que se le sigue al ex presidente Alberto Fujimori si la sala que lo juzga lo estima conveniente, afirmó ayer el fiscal supremo titular José Antonio Peláez Bardales.

El representante del Estado consideró que el testimonio de Sosa aportará al tribunal -que preside el magistrado César San Martín- los elementos que permitan esclarecer la participación de Martin Rivas (a quien Sosa ha amenazado con desmentir) en las acciones ejecutadas por el escuadrón paramilitar y las órdenes que recibió de sus superiores para tales sucesos.

"La etapa de presentación de testigos ya concluyó. La sala puede, de oficio, convocar a otros testigos que crea conveniente y la Fiscalía puede sugerir los nombres de los mismos. Nosotros vamos a pedirlo en el momento oportuno", subrayó en diálogo con Perú.21.

"Sosa es considerado como un tercer hombre dentro del destacamento Colina, pero ha tenido participación directa en las muertes. No tenemos el convencimiento de que (el ex presidente) Fujimori desconocía estos hechos. Pero Martin Rivas era el hombre que ordenada y dirigía y, en esa medida, (Sosa) nos sirve", añadió.

Previamente a ello, Peláez indicó que el citado militar deberá brindar su testimonio ante la Primera Sala Penal Superior, que despacha la jueza Inés Villa Bonilla, por su vinculación y participación en el grupo Colina.

"En función de las declaraciones que brinde, vamos a sugerir al tribunal (que preside San Martín) que lo convoque como testigo, siempre y cuando ese testimonio contribuya al esclarecimiento de los hechos en el caso Fujimori", recalcó.

NO DEBE TESTIFICAR.
Por su parte, Gloria Cano, abogada de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) y de los deudos, consideró que Sosa no debería ser citado en el megajuicio a Fujimori ya que -según refirió- la declaración del ex Colina no sería relevante debido al bajo nivel de jerarquía que tenía en dicho destacamento.

"Yo no creo (que debería ser citado), porque ya se ha tenido bastantes testimonios de agentes del grupo Colina, y él no va a decir nada diferente al resto (.) Para el juicio a Fujimori no tiene ninguna relevancia, porque por encima de él estaban Pedro Supo Sánchez, coordinador del destacamento, y por encima de Supo Sánchez estaban Santiago Martin Rivas y Carlos Pichilingüe, administrador del grupo", manifestó en Ideeleradio.

Sin embargo, la letrada señaló que el testimonio de Sosa sí sería pertinente en el tribunal que investiga las acciones del grupo Colina. "Él tenía conocimiento de las ejecuciones y de los lugares donde fueron enterrados Pedro Yauri, Mariella Barreto (ex agente del Servicio de Inteligencia del Ejército) y los nueve campesinos del Santa, en Chimbote", sostuvo. Cano recordó que Sosa también había acompañado a Rivas a reuniones en el SIN y en la Comandancia General.


 

No conocía si Fujimori sabía del grupo Colina.
Diario La República


Aseguró hace un mes el ex agente de inteligencia Jesús Sosa Saavedra. En las entrevistas que el ex Colina concedió dijo que él no tenía referencias sobre la responsabilidad del ex mandatario.

Lo esperan. Proceso a Fujimori que tendría en los próximos días como uno de sus visitantes al detenido Sosa Saavedra.

Un extraño giro ha dado Jesús Sosa Saavedra, ex agente de inteligencia y jefe de uno de los equipos del Grupo Colina, acerca del conocimiento y la participación del ex presidente Alberto Fujimori en los crímenes cometidos por este destacamento militar. Mientras que en todas las entrevistas periodísticas que dio desde la clandestinidad aseguró no tener referencias concretas sobre la implicancia de Fujimori, ahora, al ser detenido por la policía grita la inocencia del ex ditador.

"El presidente Fujimori nunca supo nada del grupo y lo voy a demostrar", dijo ayer Sosa cuando era trasladado hacia la carceleta judicial. Sin embargo, hace poco más de un mes, aseguró a La República que él no tuvo ninguna referencia directa sobre la participación del ex mandatario, y que tampoco escuchó al ex jefe del grupo Colina, Santiago Martin Rivas, hablar del tema. (ampliación)



 
 


 
 

Jueves 3 de Abril de 2008


Fujimori aprobó manual de guerra de baja intensidad"

 

Defensa de ex presidente aclara que en ese manual no se habla de asesinatos.
Jara replica que documento debe ser leído entre líneas pues tiene un contenido oculto.

En su testimonio ante el tribunal supremo que juzga a Alberto Fujimori, el periodista Umberto Jara señaló que, en 1990, el entonces presidente electo viajó a Estados Unidos y coordinó con funcionarios americanos la aplicación, en el país, de una guerra de baja intensidad para eliminar el terrorismo.

Jara dijo que así se lo manifestó una fuente de información, a quien solo identificó como "el general", y agregó que a esta se lo contó un altísimo oficial del Ejército, cuya identidad también mantuvo en secreto. (ampliación)


 

Ante contundencia de pruebas aportadas por Jara, defensa de reo Fujimori confía ahora en testimonio de Montesinos.

Nakasaki pretendió desacreditar a Jara



En su tercera presentación consecutiva ante la Sala Penal Especial que juzga al reo Alberto Fujimori por delitos contra los derechos humanos, el periodista Umberto Jara tuvo una serie de fricciones con el abogado César Nakasaki, quien en su desesperación por acorralar al testigo y hacerle caer en contradicciones, intentó por todos los medios desacreditarlo, sin conseguir su propósito.

Jara reveló que en el primer año de su gobierno, Fujimori acudió como presidente electo a los Estados Unidos donde habría recibido dos directivas: aplicar el modelo económico neoliberal y ejecutar la política de "guerra de baja intensidad" para contrarrestar al terrorismo.

 

 

La audiencia realizada ayer se caracterizó, también, por el intercambio de frases ásperas y hasta cargadas de cierta dosis de sarcasmo por lo que el juez César San Martín tuvo que intervenir constantemente en el tenso interrogatorio para evitar que el testigo abunde en opiniones o que el abogado del acusado se las pida.

“No me compare con Santiago Martin Rivas, se lo pido por favor”, le advirtió Jara Flores a un nervioso Nakasaki, quien en otro momento llegó a decirle a Jara en tono de amenaza que espere a que vaya Montesinos a la Sala para ver si es cierto o no lo que está diciendo.

El periodista adelantó que en uno de los videos que mostrará aparece Fujimori sosteniendo que la estrategia antisubversiva sería “una estrategia que no era inocua y que debía mantenerla en silencio, y que se iba a ejecutar”. Con ello, el testigo aumenta las pruebas contra el ex presidente.

Jara, también, indicó que las supuestas torturas sufridas por Fabián Salazar, el hombre presuntamente torturado por personajes vinculados a Fujimori para evitar que este haga públicos varios "vladivideos", son falsas. Según dijo, esto fue un montaje preparado por los entonces parlamentarios Anel Towsend, Luis Iberico y otros involucrados.

 

DATO

Visiblemente nervioso, Nakasaki trató de desvirtuar al testigo vinculándolo a la administración pública durante el régimen de Fujimori, por los servicios como asesor que brindó al Organismo de Formalización de la Propiedad Informal (COFOPRI), pero, sin mayores resultados.

 

 
 
 


 
 

Miercoles 2 de Abril de 2008


Testimonio de Umberto Jara sigue comprometiendo al extraditado  

Fujimori conoció acciones de “Colina” y guerra de baja intensidad

 

Por tercera vez consecutiva, el periodista Umberto Jara Flores continuó atestiguando ante la Sala Penal que juzga a Alberto Fujimori, y no solo respondió de manera consistente las preguntas de los abogados de la parte civil y de la defensa del reo, sino que siguió presentando documentos que acreditan las investigaciones que realizó sobre Santiago Martin Rivas y el destacamento Colina, que figuran en su libro “Ojo por Ojo”.

Una de las cosas que sostiene el testigo, es que el ex dictador tenía pleno conocimiento del accionar del grupo criminal, y más aún, que fue él quien ordenó se ejecutara la denominada “guerra de baja intensidad”. En la sesión 43 del juicio que se realiza en las instalaciones de la  DIROES, en Ate, el periodista e investigador recalcó que desde 1991 ya se hablaba de un gobierno cívico-militar, tal como lo demuestran los diversos titulares y recortes periodísticos que cuestionaban los cambios que ocurrieron no bien Fujimori asumió la presidencia.

En su amplia declaración, que continuará el próximo viernes 4 de abril, Jara Flores se refirió a las conversaciones que sostuvo con Martin Rivas, quien sostenía que en esos años “se había perdido la iniciativa antisubversiva y el principio de autoridad, como sucedía, por ejemplo, en las universidades y penales”. Para enfrentar esa situación se requería reorientar el trabajo de inteligencia, que constituye un factor fundamental en la Guerra de Baja Intensidad.

Agregó que Martin Rivas se refirió a los mensajes presidenciales, que en situaciones de guerra sirven para llevar un mensaje directo tanto a la población como a las huestes militares, y también al enemigo. Al respecto, señaló que en uno de los videos que mostrará aparece el Presidente sosteniendo que la estrategia antisubversiva sería “una estrategia que no era inocua y que debía mantenerla en silencio”. Asimismo, Jara mostró un manual antisubversivo que el propio Rivas le habría facilitado, en el que decía que “en la ciudad deben existir destacamentos de inteligencia, para ello el Servicio Nacional de Inteligencia debía coordinar esta labor”.

Luego el hombre de prensa mostró, con documentos, cómo varios de los altos mandos que ocuparon puestos claves en las Fuerzas Armadas durante el régimen fujimorista hicieron estudios en la famosa Escuela de las Américas, como Martin Rivas, Carlos Pichilingüe, Rodríguez Zabalbeascoa, Rivero Lazo, Pinto Cárdenas, Cáceda Pedemonte, Hermoza Ríos y Vladimiro Montesinos.

Como era previsible, a su turno, un incisivo César Nakasaki trató de desvirtuar la contundente y documentada participación del testigo, vinculándolo a la administración pública durante el régimen de Fujimori, por los servicios como asesor que brindó a COFOPRI, así como la insistencia en que revele sus fuentes, estrategia que no obtuvo mayor resultado.

 

Ronald Gamarra: “Jara es un testigo incómodo para la defensa de Fujimori”

El abogado de la parte civil, Ronald Gamarra, consideró que “Jara es un testigo que viene a señalar lo que ha percibido en sus entrevistas con miembros del destacamento Colina y que luego ha contrastado con documentación y conversaciones con otros oficiales del Ejército que han tenido actividad en los años en que actuó Colina”.

Para el doctor Gamarra, es evidente que el periodista e investigador Umberto Jara resulta desde todo punto de vista un “testigo incómodo para la defensa de Fujimori”.

 

Gisela Ortiz: “Nakasaki juega un papel mediático”

Por su parte, Gisela Ortiz, hermana de uno de los nueve estudiantes asesinados de la Universidad La Cantuta, sostuvo que lo dicho por Jara “es un testimonio valioso, contundente y fundamental, porque explica el nivel de organización que hubo dentro del Estado y el papel que jugó Fujimori como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, dando carta abierta a los operativos que constituyeron crímenes y violaciones a los derechos humanos”.

“Por ello, Nakasaki no solo quiere desprestigiarlo, sino también quiere hacerlo caer en contradicciones: a pesar de ello, el abogado de Fujimori no puede evitar quedar mal, pero quiere presentar una mala imagen de Jara como persona idónea para hacer esta denuncia. Por eso está jugando un papel más  mediático”, finalizó Gisela Ortiz.

 


 
 

Martes 1 de Abril de 2008


Confirma periodista Umberto Jara, basado en testimonio de Martin Rivas. Diario La Primera


Fujimori y Hermoza ordenaron matanzas

El periodista Umberto Jara ­afirmó ayer que Martin Rivas y Carlos Pichilingüe le informaron que el entonces presidente Alberto Fujimori y su hombre de confianza, el “general victorioso” Nicolás Hermoza Ríos, dieron órdenes directas para los crímenes del destacamento Colina.

Jara confirmó ser un testigo clave, al hacer esa revelación, basado en sus entrevistas con los citados jefes del Grupo Colina y referir hechos y elementos de contexto que la fundamentan.

 

Sostuvo además, ante el Tribunal Especial que procesa al ex dictador, que el ex jefe operativo del Grupo Colina, Martin Rivas, le confesó que la famosa reunión denominada “Mesa Redonda”, de junio de 1991, sirvió para conseguir el respaldo político del entonces presidente Alberto Fujimori y los altos mandos de las Fuerzas Armadas para iniciar la guerra de baja intensidad, de exterminio de acusados de terrorismo y opositores.

Señaló que esa guerra, desatada por el Grupo Colina, cobró sus primeras víctimas en la matanza de los Barrios Altos, la que fue una represalia porque en el mismo viejo solar de la cuadra 8 del jirón Huanta varios senderistas se ha­bían reunido, simulando ser vendedores de helados, para preparar el atentado terrorista contra un ómnibus que transportaba a los Húsares de Junín, la escolta presidencial.

El autor de Ojo por ojo narró que Martin Rivas le relató haberse inspirado en el servicio de inteligencia israelí, Mossad, que, una vez acabada la Segunda Guerra Mundial, buscó a los nazis para hacerse justicia matándolos con sus propias manos, sin previo juicio, práctica que continúa con los palestinos.

 

DATO

Jara dijo que los agentes siguieron a pie juntillas las instrucciones del manual de la inteligencia israelí, Mossad, utilizando cal para echarla a los cadáveres de sus víctimas enterradas, a fin de acelerar el proceso de descomposición.

 

 

Juicio. Sostiene Umberto Jara en proceso a ex presidente Fujimori

Guerra de baja intensidad empezó en Barrios Altos
Matanza fue considerada como un mensaje a Sendero Luminoso.

Diario El Peruano

La guerra de baja intensidad o “guerra sucia” contra el terrorismo dispuesta supuestamente por el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori se inició con la matanza en Barrios Altos, el 3 de noviembre de 1991, sostuvo ayer el periodista Umberto Jara.

Este crimen, que acabó con la vida de 15 personas, entre ellas un niño de 8 años, tenía como finalidad enviar información al enemigo de que las acciones que se realizarían para esta lucha serían las del ‘ojo por ojo’, aunque en ésta pierdan la vida muchos inocentes, agregó Jara.

Afirmó que para dicho operativo militar cometido por el grupo Colina se sabía que no todos los presentes en la actividad social (pollada) que se realizó en el solar de Barrios Altos eran subversivos, sino que también se tuvo conocimiento de la presencia de inocentes.

Respaldo
Jara relató que en una de las entrevistas le preguntó a Martin Rivas el por qué ejecutaron a un niño en la matanza de Barrios Altos y éste se limitó a contestarle con frialdad: “Sí pues, había un niño, lamentablemente las guerras son así.”

Estas declaraciones las formuló Jara Flores de acuerdo con lo que transmitió el sindicado jefe operativo del grupo Colina, Santiago Martin Rivas, cuando estuvo prófugo de la justicia.

El hombre de prensa aseguró además que la reunión denominada “Mesa Redonda”, ocurrida en junio de 1991, sirvió para conseguir el respaldo político del ex presidente Fujimori y su aprobación para la ejecución de la guerra de baja intensidad.

DATO

Jara manifestó que el ex jefe de Colina indicó que los operativos de rastrillaje tenían como objetivo acercar el Ejército a la población y a la vez generarle un problema de logística a Sendero Luminoso.

 

 

 
 


 

Lunes 31 de Marzo de 2008


 

Umberto Jara reitera que guerra de baja intensidad fue aprobada por Fujimori


El periodista Umberto Jara Flores continuó con su testimonio en el juicio a Fujimori dando una serie de detalles de sus entrevistas con Santiago Martin Rivas en las que corrobora la responsabilidad de Nicolás Hermoza Ríos y de Alberto Fujimori en los hechos del destacamento “Colina” y la implementación de la guerra de baja intensidad contra el terrorismo.

El periodista afirmó que en el material de audio y video que entregará a la Sala Penal Especial, Martin Rivas reitera que la estrategia de guerra de baja intensidad para enfrentar a Sendero fue expuesta por él en una reunión denominada Mesa Redonda. Sin embargo, además de la unanimidad del alto mando militar, “lo más importante, era recabar la aprobación de Alberto Fujimori, en tanto Presidente y jefe de las fuerzas armadas, pues sin su respaldo político no se podía aplicar esta estrategia”.

En función de dicha estrategia, el trabajo de inteligencia ya dejó de ser solo la búsqueda de información y pasó a operar militarmente, capturando y eliminando a sospechosos de terrorismo. Para Martin Rivas, a la guerra contra Sendero Luminoso no se iba a capturar ni a detener, sino a combatir, a matar; y para eso se tenía que readecuar el servicio de inteligencia, que además era el nexo con el Presidente de la República.

Para Martin Rivas, el respaldo político de Alberto Fujimori se expresó, antes de las operaciones criminales, en las dos cartas de felicitación presidencial a los integrantes del destacamento Colina; y después de las mismas, con el famoso paseo de tanques que ordenó el general Nicolás Hermoza Ríos, el 21 de abril de 1993, cuando una comisión legislativa de la época investigaba los asesinatos de Barrios Altos y La Cantuta.

Hay otro elemento que se mencionó en la audiencia y que tiene que ver con la responsabilidad compartida entre Fujimori y Hermoza Ríos. ¿Por qué se mantuvo a Hermoza Ríos como Comandante General del Ejército, por casi ocho años? Según Martin Rivas, la única razón es porque compartían la misma responsabilidad en la aplicación de la guerra de baja intensidad.

Martin Rivas también le manifestó a Jara que cuando se hizo público el caso La Cantuta se temió que la responsabilidad llegara a los altos mandos y, para que ello no ocurra, había que decir que se estaba haciendo una investigación. “Por eso yo me inmolé y fui a prisión por pedido de Hermoza Ríos, pero cuando estuve preso nunca más quiso hablar conmigo”, le manifestó el ex jefe de “Colina”.

Jara Flores también refirió que el atentado de Tarata, realizado dos días antes del asesinato de La Cantuta, así como la ley de amnistía, también fueron materia de sus diálogos con Martin Rivas. Este le señaló que exigió a sus superiores que dicha ley se diera antes del proceso electoral del 95, tal y conforme ocurrió.

Carlos Rivera: se sigue corroborando responsabilidad de Fujimori

Uno de los aspectos más importantes en la continuidad del testimonio de Umberto Jara radica en que ha corroborado que la aplicación de la estrategia de guerra de baja intensidad, fue una decisión político que contó con la aprobación del ex presidente Alberto Fujimori. Así lo expresó el doctor Carlos Rivera, abogado de la parte civil, quien ponderó la importancia de los datos y la información que está aportando Umberto Jara en las últimas audiencias del proceso al extraditado ex mandatario.

Rivera remarcó que todo lo señalado por el hombre de prensa se basa en exhaustivas investigaciones y en hechos aportados por el propio Martin Rivas, documentadas en varios videos que serán presentados al tribunal.

En ese mismo sentido se pronunció también la doctora Gloria Cano, quien sostuvo que la abundante información y pruebas que viene presentando Jara Flores, confirman que Fujimori no solo conoció de la existencia de la guerra de baja intensidad, sino que también la aprobó.

 
 

El sueño de Fujimori
¿Pudo la historia ser diferente? Aprovechando los resquicios de un largo juicio, esta crónica nos lleva al mundo de los sueños, o de la realidad.

Luis Jochamowitz.- Perú 21

El campanillazo del juez lo despertó a las cinco y pico de la tarde. ¿Qué estaba soñando Alberto Fujimori? Los sueños también podrían marcar los momentos cumbres de una vida agitada. En los periódicos de la época, contó que el día en que se convirtió en presidente constitucional del Perú, más aún, a la hora en que el lento escrutinio de votos se iniciaba, se recostó en una cama del hotel Crillón y se quedó profundamente dormido. Lo que sucedió cuando despertó de ese sueño ha sido conocido por todos. Se convirtió en el hombre más poderoso del país y lo siguió siendo durante muchos años. Tomó la realidad demasiado literalmente, se levantó de la cama, seguramente se aseó, y regresó a la existencia, que es pura vigilia y presente, sin advertir el misterioso paso que daba.

Han tenido que pasar demasiadas cosas para llegar a este otro sueño del campanillazo y el incómodo despertar en una sala iluminada, bajo la mirada de decenas de personas, de miles, si incluimos al camarógrafo de la televisión.

- ¿Le pasa algo Señor Fujimori?-, el parlante con la voz del juez resonó en sus oídos.

Sí, en realidad pasaron demasiadas cosas entre los dos sueños. Su primer gabinete parecía inocente y optimista en comparación con las cenagosas carteras de otras épocas, a cargo de toda clase de filisteos. Pero eso tampoco era lo más llamativo. Cuando se despertó del sueño en el hotel Crillón, ya conocía a un abogado ex militar con el que andando el tiempo iba a sostener una intensa relación. Por supuesto, en ese momento no sabía que las cosas terminarían de este modo. Nadie sabía que esa sustancia intangible pero definitiva que lo investía cuando se despertó de la siesta, la terminaría compartiendo con este sujeto que no sale en las fotografías, que con toda seguridad no se encuentra entre los que lo esperan en la sala del hotel, frente al televisor, para escuchar juntos el comunicado oficial de las autoridades electorales.

Fue una mala elección, seguida de miles o millones de malas elecciones. Durante diez años, la relación con el abogado ex militar fue como la célula oficial de las relaciones humanas en el Perú. La primera célula que se multiplicó millones de veces, en los ministerios, en las oficinas, en las calles, hasta convertirse en el sentido común, en el color natural de toda una época. Todos nos parecíamos un poco a Fujimori y Montesinos en su época, ellos eran nuestra cúspide.

La relación de estas dos personas iba a dar nacimiento a una nueva palabra, una palabra horrible, larguísima, pero necesaria para designar un estado de cosas que llegó a ser dominante en cierto momento, fujimontesinismo. Entre los dos formaron el eje sobre el que giraron los años. Fujimori era el elegido, el que tenía en sus manos el poder para reinventar la historia. Montesinos no era un genio, ni mucho menos, pero si se le daba tiempo era capaz de simular algunos síntomas. Era el más adelantado representante de una casta social y profesional que repleta ciertos barrios y avenidas. Montesinos era la llave que podía poner en movimiento a otros abogados y otros militares, que a su vez activarían a otras autoridades, gerentes, funcionarios, empleados, hasta formar un ejército a sus órdenes.

Pero todavía hubo tiempo para cambiar de rumbo y así poder evitar el terrible campanillazo del juez. El día que se quedó dormido en el Crillón, su hija Keiko Sofía, que entonces era una adolescente, fue a despertarlo para decirle que en la televisión ya estaba adelante. Él le dijo que todavía, que faltaban al menos dos horas, y siguió durmiendo.

Tal vez sí tuvo una segunda oportunidad y pudo despertar en otro sueño. Martín Tanaka ha escrito recientemente sobre una eventualidad contrafáctica, a propósito del consejo que le dio su hermano Santiago en 1995: que mejor no se reelija, que se guarde y prepare para el año 2000. ¿Qué habría sucedido si le hacía caso? Y si no le hacía caso esa vez, pero cinco años después, no trataba de reelegirse nuevamente.

Era como si a fuerza de ganar tantas manos, hubieran perdido la noción de la realidad y llegaron a creer que todo era posible. Tanaka opina que no podía dejar el poder porque eso lo llevaría a un terreno en el que no sabía moverse, el de la política democrática, un terreno en el que perdería.

Puede ser. Imaginemos a un Fujimori democrático que hubiera sabido administrar su tiempo retirándose astutamente antes de que todo se derrumbe. "¿Podría haber ganado las elecciones de 2005 y ser ahora mismo presidente?", se pregunta Tanaka.

El segundo campanillazo, más enfático, más persistente, lo despertó sobresaltado. Desde lo alto del estrado, el juez se dirigía a él. Comparado con su pequeño pupitre, el estrado parecía toda una acusación en el lenguaje de los sueños. El paisaje que lo rodeaba no le era desconocido, a juzgar por su acostumbramiento al mobiliario estatal, a la luz de neón, a los vasos de agua y los manteles de franela verde. Una docena de policías, asistentes y bedeles, escuchan en silencio y lo miran desde los rincones de la sala. Durante diez años vivió rodeado por una nube de subalternos, su hijo Kenyi creció entre los guardaespaldas. Lo raro, lo extraño, es que esta vez no obedecían sus órdenes.

En los sueños todas las cosas tienen un realismo absoluto, hasta que comienzan a chorrear, se evaporan, o salen volando. En la sala del juzgado el tiempo transcurre con la lentitud de una pesadilla. Puede ser que Fujimori no estuviera dotado para sentirse parte de una comunidad y así poder creer en las instituciones, pero quizás había algo más básico, más elemental. Su historia personal, su misma carrera política, habían surgido tan a contracorriente que le era imposible formar parte de nada, más allá de su familia y de su pequeño clan. En esa soledad, en ese vacío psicológico, se le acercó Montesinos con un espejo en la mano.

 
 

 

 
 


 
 

Viernes 28 de Marzo de 2008


 

Periodista dijo que calificarlos de “ensayos” es argumento que roza con lo absurdo

Umberto Jara confirma que videos evidencian la responsabilidad de Fujimori


En su esperada comparecencia como testigo en el juicio a Alberto Fujimori, el periodista y escritor Umberto Jara Flores, echó por tierra las declaraciones de Santiago Martin Rivas, en el sentido de que los videos de las entrevistas que concedió, fueran un ensayo; y al mismo tiempo, confirmó que en los nuevos videos que presentará al tribunal, el ex jefe de “Colina”, fundamenta la responsabilidad del ex presidente en la actividad criminal de este testamento.

En su detallada y amplia declaración ante las preguntas del fiscal Avelino Guillén, Jara Flores afirmó que, con las entrevistas, Martin Rivas quiso dejar constancia de que no fueron “un grupo de asesinos que actuaron por su cuenta, sino una organización, parte de un estilo de guerra de baja intensidad que fue aprobado por el Presidente de la República y los altos mandos militares y que ellos se encargaron de ejecutar”.

Afirmó que, con dicho video, el ex jefe de Colina quiso dejar sentada su versión de los hechos ante la oficialidad del ejército que lo reconocía como un guerrero y porque temía que en su captura le pudieran aplicar la denominada “ley de la fuga” pues había mucha gente interesada en asesinarlo. Agregó que Martin Rivas señaló también que buscaba que cada quien asuma su responsabilidad en la medida que le corresponda, desde las más altas instancias del poder político y de los mandos de las fuerzas armadas, “y que se acabe este purgatorio judicial”.

El periodista enfatizó en varios momentos de su testimonio que Martin Rivas reiteró “nada se hubiera podido hacer si no se contaba con la autorización de Fujimori, con respaldo político. ¿Usted cree que por un mayor del ejército un presidente iba a arriesgar su función y asumir el costo político por estos hechos”, habría afirmado el ex jefe de Colina.

Martin Rivas habló porque se sentía cólera al ver en los videos cómo los militares se habían enriquecido, sobre todo cuando se descubren las cuentas de Hermoza Ríos por 22 millones de dólares, lo que supuso un quiebre emocional. Rivas se quejó que mientras él había sido un soldado que luchó, que se arriesgó, que lo metieron preso, los generales robaban, sostuvo el autor de “Ojo por ojo”.

Umberto Jara anunció la entrega de cuatro nuevas cintas de video, en las que Martin Rivas habla explícitamente de la guerra de baja intensidad como estrategia contra Sendero Luminoso, y en la que responsabiliza directamente al ex presidente como el responsable político de los hechos del destacamento Colina. Todo indica que el testimonio de Jara Flores continuará el próximo lunes.

Gloria Cano: Testimonio de Jara es coherente y de gran importancia

Para la abogada de la parte civil, la doctora Gloria Cano, lo afirmado por el periodista Umberto Jara Flores es un testimonio coherente y documentado porque está aportando elementos que acreditan que lo declarado por Martin Rivas ante el tribunal, en el sentido de desvirtuar el contenido del video de la entrevista, carece de todo sentido lógico.

Al respecto afirmó que el testimonio y los argumentos presentados por Jara Flores son de gran importancia tanto para la fiscalía como para la parte civil, pues confirman la validez del video como una prueba documentaria y contribuye a sustentar la responsabilidad de Alberto Fujimori y los altos mandos militares en los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta.

La abogada de APRODEH ponderó también la labor del fiscal adjunto Avelino Guillén durante el interrogatorio, pues ha permitido que quede claro que Martin Rivas mintió cuando se presentó ante la Sala Penal Especial; y calificó de positiva para los fines de la parte civil, esta primera parte de la intervención del periodista y escritor.

 
 
 
Judicial. En mayo se iniciará juicio por muertes ocurridas en asunción al mando en 2000
Situación de Fujimori se complica
- Ex procurador señala que abogado Nakazaki finge tranquilidad



El abogado de Alberto Fujimori, César Nakazaki, expresa solo una “aparente tranquilidad”, porque sabe que en cada audiencia del juicio se complica la situación del ex presidente por sus delitos de violaciones a los derechos humanos, sostuvo el ex jefe de la Procuraduría Anticorrupción José Ugaz.


Manifestó que si se sometiera al letrado a un dispositivo para leer sus emociones, se conocería que es solo un contento superficial el que expresa ante la prensa cuando terminan las sesiones judiciales.
Por otro lado, se informó que la segunda Sala Anticorrupción programó para el 27 de mayo el inicio del juicio a Vladimiro Montesinos y un grupo de ex jefes de la Policía por la muerte de seis vigilantes del Banco de la Nación y las lesiones a un grupo de personas durante la Marcha de los Cuatro Suyos, realizada el 28 de julio de 2000. Este proceso se realizará en la sala de audiencias de la Base Naval del Callao.



 
 

 

 
 


 
 

Jueves 27 de Marzo de 2008


 
ESCUCHE EL SPOT DEL FESTIVAL
 
 

 

 
 
 


Miercoles 26 de Marzo de 2008


Miguel Jugo: “Rivero ha venido a protegerse”

Con relación a lo declarado por el testigo, Miguel Jugo, Director de la Asociación Pro Derechos Humanos, APRODEH, sostuvo que “Rivero Lazo ha venido a protegerse, ya que entendemos él va a ser condenado por los casos de Cantuta y Barrios Altos por los que viene siendo procesado, y por eso es que ha comenzado a olvidarse de todo, y no recuerda nada. Sin embargo, las contradicciones en que ha incurrido, además de los testimonios del propio Hermoza Ríos y Pérez Documet, lo terminan incriminando”.

En su opinión, el testimonio de Rivero Lazo ha sido casi una formalidad que había que cumplir, pues “son testimonios que hay que recibir, y lo más importante será lo que venga más adelante con los otros testigos, sobre todo con el testimonio próximo del periodista Umberto Jara”, remarcó el director de APRODEH.

Gisela Ortiz: “No esperábamos nada bueno de este testigo”

Por su parte, Gisela Ortiz, hermana de Enrique Ortiz, uno de los nueve estudiantes asesinados de La Cantuta por el Grupo Colina, sostuvo que como familiares “nada bueno esperábamos de su presencia como testigo. Quienes lo hemos visto en el anterior proceso en la Base Naval hemos escuchado ya esos argumentos inverosímiles que desde un principio viene sosteniendo, como por ejemplo que le prestó dinero a Pichilingüe para la conformación de la empresa COPRAMSA porque le parecía “un buen muchacho” pero que no lo conocía”.

Sobre sus expectativas para los futuros testimonios de los altos mandos militares, señaló que si bien no esperábamos mayores aportes de Rivero Lazo para el esclarecimiento de los hechos, las posturas, actitudes y negativas serán importantes para la valoración de la Sala en tanto hay documentos que ellos firmaron que avalan la existencia de este destacamento y la libertad que tenía para actuar. “Por ejemplo, están los testimonios del Teniente Aquilino Portella, quien después trabajó bajo sus órdenes, o de Velarde Astete, en el caso de la reunión con altos mandos para aprenderse los libretos de su defensa para el juicio militar, y del mismo General Pérez Documet, que es un militar de más antigüedad”, dijo Gisela Ortiz.

Sin duda, la expectativa de los familiares y de los abogados de la parte civil, están centradas ahora en el testimonio del periodista Umberto Jara, quien se presentará el próximo viernes y, según ha trascendido, presentará nuevos videos que seguirán complicando al situación del acusado Fujimori.

 

Informe.21: ¿Por qué habló Martin Rivas?

El escritor y periodista Umberto Jara, autor del libro Ojo por ojo, la verdadera historia del grupo Colina, narra por vez primera, y en exclusiva para Perú.21, los entretelones de cómo consiguió entrevistar a Santiago Martin Rivas y, sobre todo, cómo logró convencerlo para grabar las entrevistas en tres cintas de video que hoy constituyen pruebas centrales en el proceso que se le sigue al ex presidente Alberto Fujimori.

 

Es una de las preguntas que más me han formulado. Unos por sana curiosidad; otros con su cuota de peruanísima suspicacia. Unos dicen: ¿cómo fue que lograste entrevistar a Santiago Martin Rivas? Otros: ¿por qué aceptó darte la entrevista a ti y no a un miembro del santoral periodístico? El amable lector encontrará la respuesta en las líneas siguientes. (ampliación)


 

Suprema ve primera condena de Fujimori


De seis años por delito de usurpación de funciones. Procurador Briceño defendió pena impuesta, mientras el abogado Nakazaki reclamó una más benevolente.

La 2ª Sala Penal Especial Suprema dejó al voto la apelación a la primera sentencia impuesta a Alberto Fujimori por ordenar a un edecán que se haga pasar por fiscal para allanar la casa de la familia de Vladimiro Montesinos, en noviembre del 2000.

Con el fin de adoptar la mejor decisión sobre el caso, el tribunal presidido por el vocal supremo Roger Salas Gamboa y los vocales Héctor Ponce de Mier y Josué Pariona Pastrana escuchó los argumentos de la Procuraduría y la defensa a favor y en contra de la sentencia.

Fujimori tiene una condena de seis años de prisión en este caso, por inducir a la comisión del delito de usurpación de funciones.

El procurador Carlos Briceño pidió confirmar la pena y aumentar la reparación civil a un millón de soles. Por su parte, el abogado defensor César Nakazaki consideró excesiva la pena y la reparación que pidió Briceño. (ampliación)

 
 


 
 

Lunes 24 de Marzo de 2008


Igual que Fujimori y Martin Rivas, ex jefe de DINTE repite el mismo verso

General Juan Rivero Lazo: “No recuerdo, no tuve conocimiento de Colina


Optó por repetir el mismo verso, como antes ya lo hicieron Alberto Fujimori, Santiago Martin Rivas y otros altos jefes militares implicados en la creación del destacamento “Colina”. El General Juan Rivero Lazo, quien se desempeñara como Jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINTE), cuando sucedieron los hechos de La Cantuta y Barrios Altos, continuó negando todo cargo que lo vinculase con los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por el destacamento criminal.

Aún cuando se mostró una serie de documentos con su firma que lo vinculan con ”Colina”, el ex jefe de inteligencia solo atinaba a responder con evasivas. “No he tenido ningún conocimiento de sus fines delictivos y si alguien lo ha hecho ha actuado a mis espaldas… yo no conocía ni conozco a esos agentes (del Grupo Colina), no sabía quiénes eran, yo no los escogí... no recuerdo absolutamente nada”, fueron sus reiteradas respuestas.

Rivero Lazo persistió en su actitud de seguir encubriendo a quienes fueron sus jefes militares y políticos. “No tengo conocimiento sobre COPRAMSA, nunca conocí el memorándum de felicitación a Rodríguez Zabalbeascoa, Martin Rivas, Carlos Pichilingüe y Marco Flores, nunca conocí un plan Cipango, no supe nada de la sanción a Vera Navarrete (chofer de Martin Rivas). Yo he firmado los documentos sin leer de qué se trataban, era algo que hacía todos los días, nunca me he reunido con Martin Rivas ni Vladimiro Montesinos”, fue la letanía recurrente ante el interrogatorio del fiscal Avelino Guillén.

Parecía que quien fuera el jefe de la DINTE, instancia que fuera considerada como “los ojos y oídos del sistema de inteligencia”, bajo su cargo no estuvo al tanto de nada, al extremo de llegar a sostener que los salvajes crímenes de Barrios Altos y La Cantuta solo los conoció por las denuncias de los medios de comunicación.

 

Gloria Cano: Negativas de Rivero Lazo estaban previstas

“Rivero Lazo simplemente niega todo lo evidente y dice que él solo firmaba y no leía los documentos que le llegaban, pero no tiene explicaciones lógicas”, señaló la doctora Gloria Cano, abogada de la parte civil.

“Esta negativa estaba prevista, él llegó a un acuerdo con los mandos militares de asumir la responsabilidad poniendo un taco para evitar que fluyan las responsabilidades hacia arriba; sin embargo, hay serias contradicciones entre lo que dice y los documentos. Por más que haya querido negarlo, hay una serie de documentos suscritos por él donde se habla del plan Cipango, del grupo Colina y de las operaciones especiales de inteligencia. Él fue uno de los artífices para el trabajo del grupo Colina”, remarcó la doctora Cano.

La DINTE no pudo haber realizado el tipo de acciones sin una orden superior”, acotó la abogada, tras culminar la primera parte del interrogatorio a Rivero Lazo.

 


 
 
 
 


 
Noticias Destacadas (ir)