Otro testigo ratifica existencia de línea de mando del grupo Colina
Sauñi: “Todo lo que hace la DINTE lo saben los jefes superiores”
La presencia de un nuevo testigo aportó nuevos elementos e indicios que apuntan hacia la confirmación de la existencia de una línea de mando del destacamento Colina y los más altos mandos del Ejército. Esto es lo que se desprende de lo afirmado hoy, durante la décima novena audiencia del megajuicio al ex presidente Alberto Fujimori, por el ex agente Colina, el técnico retirado del Ejército Ángel Felipe Sauñi Pomaya, quien sostuvo que el coronel Federico Navarro Pérez daba cuenta todos los días del quehacer del grupo al director de la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINTE, General Juan Rivero Lazo.
Durante el interrogatorio del fiscal adjunto Avelino Guillén, el testigo también reafirmó que una operación de la envergadura de La Cantuta, sí llegaba al conocimiento del Comandante General del Ejército, pues el operativo fue autorizado por el Servicio de Inteligencia del Ejército, SIE, con conocimiento de la DINTE.
Comandante general del ejército conocía actos de Colina
La abogada de la parte civil, Gloria Cano, orientó su interrogatorio al testigo Sauñi a demostrar una vez más que las actividades de Colina fueron de conocimiento de las más altas autoridades del ejército. De dicho interrogatorio y las respuestas del testigo Sauñi quedó claro que se montó un vasto operativo (que comprendió el desplazamiento de todo el destacamento Colina a Huacho, en varias unidades) para asesinar al periodista Pedro Yauri y luego a la familia Ventocilla; que nunca se realizó una investigación y mucho menos existió sanción alguna, por parte de la inspectoría del ejército, por los supuestos excesos del grupo; así como la felicitación del comandante general del ejército, Nicolás Hermoza Ríos. Estos elementos revelan que todos los asesinatos del grupo Colina fueron conocidos por las más altas autoridades del ejército.
“Todo lo que hace la DINTE lo deben saber los jefes superiores”, respondió también el testigo a una interrogante del doctor Ronald Gamarra. Al igual que otros ex integrantes de ese destacamento, Sauñi Pomaya afirmó que cuando se incorporó a Colina, “nunca me dijeron que era para aniquilar, nos dijeron una cosa y al final se hacía otra”.
Para otro abogado de la parte civil, el doctor Carlos Rivera, este nuevo testigo de la defensa ha seguido dando más indicios que permiten concluir a la sala penal, que el destacamento Colina formaba parte de la estructura del ejército, que operaba con toda la logística del ejército y que sus actos fueron autorizados por los más altos mandos del ejército.
Carlos Ayala, observador internacional destaca transparencia del proceso
Fujimori fue advertido de violaciones a los DDHH
Tras participar hoy como observador internacional en el juicio que se le sigue al ex presidente Fujimori, el doctor Carlos Ayala Corao, reconocido jurista venezolano y ex presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, destacó la transparencia del proceso y afirmó que este fue advertido por los organismos internacionales sobre las violaciones a los derechos humanos que se cometían durante su gobierno. Sin embargo, el hoy procesado ex presidente hizo muy poco para evitar esta situación, por lo que ahora el juicio debe permitir conocer toda la verdad sobre estos hechos, como Barrios Altos y La Cantuta, casos sobre los que la comunidad internacional está muy atenta. “Este es un juicio histórico que contribuirá a demostrar que las violaciones de los derechos humanos no deben quedar impunes y que quienes las cometen al final deben pagar por sus delitos”, señaló.
El observador internacional recordó que hace diez años atrás hubiera sido impensable que Fujimori tuviera que darle cuentas al país de los actos que se perpetraron en su gobierno, Ayala remarcó “Este es el continente de la impunidad, donde muchas veces las resoluciones de la Corte Interamericana no se cumplen. Por eso, el juicio a Fujimori, es un aporte para todos los latinoamericanos a fin de demostrar que los jefes de Estado comprometidos en violaciones a los derechos humanos no deben quedar impunes”.
La República, 01-02-08.- César Romero.
“Ya nos estamos acercando a demostrar la culpa de Fujimori"
Según abogado del Estado, testimonios de Chuqui Aguirre y otros ex agentes demuestran que grupo Colina no pudo operar sin que jefes lo supieran.
"Las declaraciones de los ex agentes de inteligencia interrogados ante la Sala Penal Especial Suprema nos permite acercarnos a la meta y pronto superar la barrera que se impuso la fiscalía: demostrar que el acusado Alberto Fujimori estaba a la cabeza del grupo Colina", opinó el fiscal supremo José Antonio Peláez Bardales.
El abogado del Estado dijo a La República que los testimonios de los ex agentes Julio Chuqui Aguirre, Pedro Supo Sánchez, José Alarcón, José Tena Jacinto, Marco Flores Alván establecen que el grupo Colina formó parte de la estructura del Ejército y actúo con autorización y la protección de las más altas autoridades del Estado, incluido el acusado.
PROTECCIÓN
"Es claro que Colina tuvo apoyo desde antes de constituirse, para convocar a los agentes, incluso con la intervención del general Nicolás Hermoza Ríos, como en el caso de Chuqui, y luego dotándoles de armas, municiones, explosivos, vehículos y asignación de dinero para los operativos y pagos especiales a los agentes", refirió Peláez.
Agregó que ha quedado claro que el destacamento Colina no se creó para capturar a jefes de Sendero Luminoso, sino para eliminar a personas en aplicación de una política de guerra de baja intensidad que fue aprobada por Fujimori.
"Los agentes han reconocido que en todos los operativos se llevó picos, palas y cal, lo que permite establecer que desde un principio el objetivo fue eliminar a detenidos", enfatizó.
"Y después –sigue diciendo el fiscal–, cuando les fue imposible tapar los crímenes, para aplacar el reclamo de la opinión pública vino toda esa pantomima del juicio en el fuero militar, donde se absolvió a los altos mandos, como Hermoza y Vladimiro Montesinos, se impuso penas mínimas a los mandos intermedios, Juan Rivero Lazo, y se sancionó drasticamente a los agentes, como si ellos fueran los únicos y principales responsables".
"Y por último –anotó Peláez–, impusieron la ley de amnistía".
LUZ VERDE
"Toda esta serie de hechos no se pudieron realizar sin conocimiento de las más altas autoridades, la Dirección de Inteligencia, la Comandancia General del Ejército, Montesinos y Fujimori, Colina no podía funcionar al margen de la autoridad", enfatizó el abogado del Estado.
Peláez precisó que la fiscalía no dice que Alberto Fujimori ordenó esta u otra muerte, ni tal o cual operativo, sino que dio la luz verde para que se aplique la denominada 'guerra de baja intensidad'.
"Allí está la felicitación y el ascenso de Martin Rivas, la ley de amnistía, el dinero para silenciarlos y el juicio ficticio", indicó.
"El acusado Fujimori dice que no sabía de la existencia de Colina, pero los testimonios escuchados hasta ahora demuestran que él, como Presidente, sí supo y los apoyó y protegió, de allí la desesperación de su abogado", manifestó Peláez Bardales.
LOS PRÓXIMOS TESTIGOS EN EL JUICIO PÚBLICO
Entres los principales testigos que esperan ser llamados a declarar en el juicio a Alberto Fujimori están Vladimiro Montesinos, Nicolás Hermoza Ríos y Santiago Martin Rivas. De ellos, es muy posible que Montesinos y Martin guarden silencio. Lo que decidirá Hermoza es un misterio, pues está delicado de salud y su abogado es el mismo del ex dictador, César Nakazaki.
Hermoza ha declarado antes que Montesinos le informó que Fujimori estaba enterado de las acciones del grupo Colina. "Montesinos me indicó expresamente que el presidente Fujimori ya tenía conocimiento de los hechos (la matanza de La Cantuta por el grupo de Martin Rivas)", dijo.
Hoy serán interrogados Los agentes Ángel Sauñi Pomaya y Luis Ortiz Mantas. Ambos se han acogido a la confesión sincera en el juicio al grupo Colina. El tribunal ya estableció que alguien acogido a confesión sincera en otro juicio no puede ahora guardar silencio, por lo que volverá a citar al agente Víctor Hinojosa Sopla
LA AMNISTÍA COMO MEDIO PARA ALCANZAR LA IMPUNIDAD
Lecciones que no debemos olvidar Por Samuel B. Abad Yupanqui. Constitucionalista. - Edición impresa EL Comercio
Recientemente, uno de los integrantes del grupo Colina ha declarado, en el proceso que se viene siguiendo al ex presidente Alberto Fujimori, que aquel gobierno les aseguró que iban a ser beneficiados por una amnistía para evitar su juzgamiento.
Lo sucedido desde 1992 hasta el 2000 confirma que la ausencia de investigación fue una política prioritaria de un régimen en el que el poder permanecía concentrado, oculto y carecía de controles. Recordemos lo sucedido.
En noviembre de 1991 el Senado de la República designó una comisión encargada de investigar las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en Barrios Altos efectuadas por el grupo Colina. Lamentablemente, dicha comisión no pudo culminar su labor pues fue disuelta debido al golpe del 5 de abril de 1992.
Cuatro años después (1995) una valerosa y ejemplar fiscal, Cecilia Magallanes, inició una investigación sobre los hechos ocurridos, y la jueza Antonia Saquicuray decidió abrir proceso penal.
Sin embargo, la noche del 13 de junio de 1995 la agrupación mayoritaria Cambio 90-Nueva Mayoría presentó, directamente al pleno del Congreso, un proyecto de ley que concedía amnistía al personal militar, policial o civil por todos los delitos cometidos como consecuencia de la lucha contra el terrorismo desde mayo de 1980 hasta junio de 1995.
El hecho de contar con mayoría en un Congreso unicameral, unido a la práctica de las denominadas leyes sorpresa --no requerían del previo dictamen de ninguna comisión del Congreso--, facilitó su veloz aprobación. En efecto, la Ley 26479 fue aprobada en la madrugada del 14 de junio y publicada al día siguiente.
A pesar de ello, las magistradas que investigaban el Caso Barrios Altos dispusieron la inaplicación de dicha ley por su manifiesta inconstitucionalidad. A fin de bloquear esta valiente decisión, se promulgó la Ley 26492, según la cual la ley de amnistía no era "revisable en sede judicial".
Años después, el 2000, debido al cuestionamiento del proceso electoral, la Organización de Estados Americanos envió al Perú una misión de alto nivel. Posteriormente se instaló la Mesa de Diálogo y Concertación para el Fortalecimiento de la Democracia en el Perú, donde participaron representantes del Gobierno y la oposición.
Luego del anuncio del recorte del mandato presidencial y la convocatoria a elecciones, en una sesión de la mesa de diálogo realizada en octubre del 2000, el entonces ministro de Justicia y representante del Gobierno presentó una propuesta de acuerdo político para ser suscrita entre las partes (Gobierno y oposición).
Uno de los aspectos centrales de la propuesta era constitucionalizar las leyes de amnistía; además, ampliar sus alcances para "los casos de delitos cometidos en el contexto de la lucha emprendida contra el narcotráfico". Se trató de una propuesta inaceptable que fue rechazada. No obstante, esta frustrada iniciativa confirmaba el interés del gobierno saliente por evitar futuras investigaciones.
En definitiva, el recuerdo de lo sucedido evidencia que los intentos de amnistía respondieron a una clara política de un gobierno que quería evitar todo tipo de investigaciones. Lo sucedido nos deja al menos un par de lecciones. Por un lado, que una orden o una conducta lesiva de los derechos humanos siempre será investigada y una amnistía --o un indulto-- no podrá evitarlo. Así lo reconoció la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el Caso Barrios Altos.
Y de otro lado, que es indispensable entender que en una política pública el fin no justifica los medios, pues el respeto a los derechos humanos es una condición fundamental para su validez. Se trata de lecciones que no debemos olvidar.
Jueves 31 de Enero 2008
La República, 31-01-08
Los asesinatos se perpetraron con autorización de Alberto Fujimori
El testimonio del ex agente colina Julio Chuqui Aguirre. Entregó diagrama de la cadena de mando del grupo Colina. Dice que si no rodó la cabeza de Martin Rivas era porque tenía aprobación de los jefes.
César Romero.
Gráfico. El testimonio de Julio Chuqui fue directo contra el ex dictador, para lo cual dibujó ante el tribunal la cadena de mando del destacamento Colina, que muestra en la cúspide a Fujimori y abajo a los agentes. (Foto. PJ).
El ex dictador Alberto Fujimori fue el máximo jefe en la cadena de mando del destacamento Colina, por encima del general Nicolás Hermoza Ríos y el jefe de facto del SIN, Vladimiro Montesinos, dijo el ex agente de inteligencia Julio Chuqui Aguirre, jefe de uno de los tres subgrupos que conformaron el grupo Colina.
Esta es la primera vez que un testigo apunta sus palabras directamente contra Fujimori en el juicio por violación de derechos humanos que se realiza en la sede judicial de la Diroes, en Ate -Vitarte.
Chuqui explicó que conoció que Fujimori autorizaba los operativos de Colina porque se lo contó el mayor EP (r) Santiago Martin Rivas y porque vivió la mayor parte de los hechos. "Antes del operativo de Barrios Altos, Martin Rivas dijo: 'ya tengo luz verde de parte del Chino', en referencia al acusado Fujimori", anotó Chuqui.
Agregó que, luego en 1994, cuando la prensa puso al descubierto al grupo Colina, a ocho oficiales y agentes de esta organización les dieron dinero y les ofrecieron amnistía para que se sometieran a la justicia militar y "pusieran el pecho para que no cayeran Hermoza, Montesinos y Fujimori".
Al final de la audiencia, Fujimori insistió en que no conoció el accionar del grupo Colina. Mientras, su abogado César Nakazaki buscó restar credibilidad al testimonio de Chuqui diciendo que este testigo no ha tenido un relato uniforme de los hechos en las 26 veces en que ha sido interrogado por policías, fiscales y jueces desde el 2001. "Hay diferencias en ocho declaraciones y un informe médico de la fiscalía dice que es un mitómano", aseveró Nakazaki. (ampliación)
La Primera, 31-1-08
César Hildebrandt
Dudas de la señora
La señora Luisa María Cuculiza tiene la avaricia mental suficiente como para militar en el fujimorismo duro.
Y ayer, desde esos enlaces neurológicos rotos y chamuscados por las leyes de la herencia y la muy fatigante práctica del disimulo, la señora Cuculiza ha dicho algo extraordinario en defensa de su líder:
“Va a ser muy difícil presentar pruebas que demuestren que Fujimori solicitó matar a alguna persona”. Sí, lo dijo. Lo dijo en CPN Radio, que convirtió esa declaración en un despacho noticioso.
Con lo que se demuestra la desesperación que cunde entre los cómplices remotos (no mediatos) del grupo Colina y sus adjuntos.
En efecto, por más que la señora Cuculiza pudiera ser la novia perfecta de Forrest Gump, es imposible que ignore, es imposible que nadie le haya dicho que en la historia universal de la infamia no hay precedentes de un asesinato ordenado por escrito o pedido delante de testigos que sobrevivieran al evento.
¿Alguien escuchó a Hitler dar la orden respectiva sobre los campos de concentración?
¿Alguien encontró el memo de “la solución final”?
Cuando Pinochet soñaba con hacer volar a Carlos Prats –esposa incluida–, ¿acaso le entregó una orden operativa al jefe de la DINA, coronel Manuel Contreras?
¿Y acaso el muy marrano de Manuel Contreras firmó algo para darle la orden a su vez a Michael Townley, el que le puso la bomba-lapa a Prats en Buenos Aires?
Y cuando Anastasio Somoza decidió deshacerse de Pedro Joaquín Chamorro, director de “La Prensa” de Nicaragua, ¿le dio una orden rastreable al jefe de sus esbirros?
Y cuando el almirante Massera decidió que el local de la Escuela de Mecánica de la Armada iba a ser el centro de torturas más equipado y diabólico de la dictadura argentina, ¿pasó un memo a las entidades correspondientes?
Y cuando el ministro del Interior del régimen boliviano de García Meza, el inolvidable Luis Arce Gómez, mandaba a matar capos rivales del narcotráfico, ¿enviaba una grabación con su voz dando los detalles, un fax con su huella digital de general inhalante?
Y cuando José María Bordaberry era el títere de los militares uruguayos que mataron tantos inocentes como tupamaros, ¿dejó un epistolario que algún juez pudiera usar en su contra?
¿Y cuántas órdenes escritas, audibles o televisadas dejó Pablo Escobar?
¿Y dónde están los papeles que incriminan a Pol Pot, que mató a dos millones de camboyanos?
¿Y quién nos muestra una sola orden de ejecución firmada por Mao Tse Tung?
¿Qué papeles pudieron exhibir los enemigos de Stalin a la hora en que se descubrieron sus crímenes innumerables? ¿Alguno tenía su firma?
¿Y dónde está la orden firmada por Sánchez Cerro para que se cumplieran las cientos de ejecuciones de apristas en Trujillo?
La señora Cuculiza, deprimida quizás por el desfile de todos los Colina, consternada probablemente porque un Fujimori meado de terror dice ahora “que no sabía que el grupo Colina existía”, jurisperita toda ella y sabia como una lagartija, la señora Cuculiza, con todo respeto, exige ahora pruebas escritas: solicitudes de muerte en papel sellado, pedidos a la carta, órdenes operativas con posdatas sobre los detalles del arma a emplearse, memorandos con copia a Logística.
Y no, pues, señora Cuculiza.
Al almirantito Massera tampoco le encontraron la papelería del caso. Pero está preso. Como lo va a estar su jefe, que también era el jefe del grupo Colina. Porque el grupo Colina obedecía a la línea de mando del Ejército. Y el comandante supremo del Ejército era Fujimori, que, además, ascendió y premió y amnistió a los integrantes del grupo Colina. Y que dormía a diez pasos de donde ellos dormían a veces, cuando iban a operar.
Y, además, señora, todo tiene que estar claro porque usted sí que va a entender esta frase escrita por Séneca, un cordobés que nació cuatro años antes que Cristo:
“Quien pudiéndolo hacer no impide que se cometa un crimen, lo instiga”.
O esta otra, del mismo Séneca, señora, un filósofo romano que le dicen:
“Aquel a quien el crimen beneficia, ése es quien lo ha cometido”.
¿Ve que estaba claro, mi señora?
Miercoles 30 de Enero 2008
Chuqui Aguirre: “Que se haga justicia”
El agente Julio Chuqui Aguirre presentó y explicó un organigrama con la cadena de mando que ubicaba a Alberto Fujimori a la cabeza. Fundamentó su presentación diciendo que todos esos operativos obedecen a un plan en el que se da cuenta al inmediato superior “para cubrirse las espaldas”.
“El Comandante General del Ejército de todas maneras tiene que saber. Uno no puede salirse del cuadro. Uno tiene que respaldarse con un plan de operaciones para protegerse”, sostuvo el ex agente. Agregó que, en este caso, quien debió haberlo autorizado fue el General Juan Rivero Lazo. “Siempre se tiene que dar cuenta al inmediato superior. Y se tiene que dar cuenta por escrito”, acotó luego de precisar que en el servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) existe una oficina llamada “Planes y Operaciones” y que la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINTE) “tiene que saber sobre dichos planes y operativos, porque el SIE es una dependencia de la DINTE”.
Chuqui confirmó que Fujimori sabía de estos crímenes ya que Martin Rivas les dijo antes de la masacre de Barrios Altos: “Tenemos luz verde por parte del chino”. Reveló además que este decía que “Don Nico (refiriéndose a Hermoza Ríos) estaba contento con nuestra labor”.
De otro lado, el ex agente señaló que después de Barrios Altos se dio cuenta de que el grupo Colina se había creado para eliminar. Añadió que por la calidad de gente, el grupo Colina “era de lo peor” y que “gran parte venía del grupo ‘Escorpio’, también liderado por Martin Rivas con Sosa y Lecca Esquén”. Agregó que “había una especie de compadrazgo entre ellos, una promesa de por medio, hecha por Martin Rivas, para que aquel que se portaba bien sería enviado al extranjero para una agregaduría militar”.
El ex agente relató otros crímenes en los que participó, entre ellos, el caso del periodista Pedro Yauri y los desaparecidos de Santa en Ancash. En este último, el hermano de Nicolás Hermoza Ríos habría mediado para que actúe Colina y presente a unos trabajadores como terroristas.
Asimismo, reveló que este sanguinario grupo pretendió asesinar a Yehude Simons: “se hizo el reglaje pero, sobre la hora, llegó una orden para abortar la misión. Ya todo estaba listo para llevar a cabo ese crimen”. Añadió que él mismo participó en el seguimiento y que los agentes Ángel Pino Díaz y José Alarcón eran los sindicados para participar en la eliminación. Especificó que también se le hizo un reglaje al congresista Javier Diez Canseco.
En otro momento de la audiencia, Chuqui reconoció que los estudiantes de La Cantuta no habían sido los autores del atentado de Tarata como se presumía, sino que habían tenido algunos altercados con el Coronel Aquilino Portella: “Después nos enterábamos que él les llevaba cólera porque todos los días los molestaba. No eran terroristas. No eran los autores de Tarata”, afirmó.
Respecto a la amnistía otorgada por el fuero militar, Chuqui sostuvo que el ex jefe del SIE, Enrique Oliveros les dijo “no se preocupen que esto va a salir antes que lo reelijan al Chino”, y que se habían elegido a los más “rankeados” para que vayan a prisión y “pongan el pecho” por Hermoza, Montesinos y Fujimori.
Chuqui finalizó su intervención enfatizando: “Que se haga justicia y los que tengan que pagar que les caiga todo el peso de la ley”.
Gloria Cano: Los superiores sabían de la existencia de Colina.
La abogada Gloria Cano resaltó el testimonio de Chuqui Aguirre en tanto confirma que “la creación de Colina formaba parte de un plan que tuvo que obedecer a un plan aprobado por instancias superiores”.
“Es importante saber que incluso después del caso La Cantuta, dentro del fuero militar, se les ofreció (a los integrantes de Colina) la garantía de impunidad a efecto de que pueda cortarse la cadena de mando en este grupo operativo y que no se implicara a los altos mandos que habrían aprobado este plan criminal. Incluso estas coordinaciones continuaron en el 2000 para desprestigiar las investigaciones y futuras sanciones por parte de la Fiscalía, como el Poder Judicial y la Procuraduría”, afirmó.
“A estas alturas ya no hay duda de la impunidad con la que actuaba este grupo, el nivel de conocimiento y complicidad de altos mandos del ejército y del gobierno” concluyó.
Aprodeh: "El testimonio de Chuqui Aguirre demuestra la vinculación directa de Fujimori con Colina"
Diario EL Comercio
El director de Aprodeh, Francisco Soberón, afirmó que las declaraciones del ex agente del grupo de aniquilamiento complementan lo antes señalado por otros de sus integrantes
El director de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), Francisco Soberón, sostuvo hoy que las declaraciones del ex integrante del grupo Colina Julio Chuqui Aguirre, durante el juicio a Alberto Fujimori, demuestran los vínculos directos que tenía el ex presidente con los mandos operativos de dicho comando de aniquilamiento.
Este testigo es el primero en responsabilizar al ex mandatario sobre el accionar del grupo Colina, incluso durante su intervención en la diligencia judicial elaboró el organigrama del escuadrón responsable de la matanzas de Barrios Altos y La Cantuta.
Según informó Chuqui, los jefes eran Pedro Supo Sánchez, Jesús Sosa Saavedra y él, quienes estaban a las órdenes de Santiago Martin Rivas. Éste, a su vez, recibía instrucciones del general Juan Rivero Lazo, en coordinación directa con Vladimiro Montesinos y con el comandante general del Ejército en ese entonces, Nicolás Hermoza Ríos. Éstos últimos informaban a su superior, el ex presidente Alberto Fujimori.
En declaraciones a elcomercio.com.pe, Soberón consideró que el testimonio de Chuqui Aguirre se complementa con lo que ya han señalado otros integrantes del grupo Colina, y en conjunto comprueban que Fujimori estaba al tanto antes y después de los operativos criminales.
Por ello, remarcó que es inútil el persistente argumento utilizado por la defensa de Fujimori, respecto a que éste no tenía conocimiento de las actividades del grupo Colina.
Para Soberón eso queda desbaratado con las dos leyes de amnistía que promovió el gobierno fujimorista con el apoyo de su bancada. Esto, dijo, denota que las normas fueron decisiones políticas.
Yván Montoya: Testimonio de Julio Chuqui afianza responsabilidad de Fujimori como autor mediato de crímenes de Barrios Altos y La Cantuta
Por: Ideeleradio
Ideeleradio.- El testimonio del ex integrante del Grupo Colina Julio Chuqui Aguirre, afianza la responsabilidad de Alberto Fujimori como autor mediato de los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta y define que la cadena de mando de este conjunto de aniquilamiento era liderada por el ex presidente, aseguró el ex Jefe de la Unidad de Extradiciones de la Procuraduría Ad Hoc para los casos Fujimori– Montesinos, Yván Montoya.
“Esta declaración es muy importante y se asocia a las otras declaraciones interiores de los miembros del Grupo Colina, sin embargo, la característica peculiar de la declaración de Chuqui Aguirre es que ha hecho la afirmación de la conexión y conocimiento que del destacamento tenía el ex presidente Alberto Fujimori. Esto es importante porque ayuda muchísimo a afianzar la acreditación de los elementos que requiere la autoría mediata como fórmula para atribuir responsabilidad al ex presidente”, afirmó en diálogo con Ideeleradio.(ampliación)
La Primera, 30-01-08 Hermoza Ríos felicitó al Grupo Colina
“General victorioso” Hermoza.
El ex agente EP Marco Flores Alván (Maflo) grabó y transcribió el mensaje de Hermoza Ríos, en una cena exclusiva para el Grupo Colina, el 27 de junio de 1992. En esta cena, el “general victorioso” brindó todo su apoyo a los Colina. Aquí un extracto del discurso.
“Señor general director de Inteligencia, general (EP) Juan Rivero Lazo, señor coronel, mayor, capitán y agentes: La primera obligación del comandante es estar cerca de sus subalternos y asumir el liderazgo de la guerra.
“Otro aspecto anónimo para enfrentarla son ustedes, que tienen una misión fundamental, porque esta guerra es política, pero la tropa visible tiene que trabajar con objetivos estratégicos”.
“Pero ustedes son la parte no visible de la institución, que cumple uno de los objetivos estratégicos de la política de pacificación en el campo militar y la contrainteligencia es parte de esa gran función de inteligencia, toda la institución”.
“Ustedes son elementos valiosos que nos van a permitir ganar esta guerra. Conocemos perfectamente de qué estamos hablando, hablamos de una guerra sin tiempo, de una guerra dentro de la oscuridad, de una guerra sin frente, formada bajo el signo de esta ideología criminal”.
“Como decía el mayor Martin, ustedes son anónimos, pero están motivados por un valor a toda prueba”.
“Bueno, yo los felicito, por su labor y por haber tenido la ocasión de estar con ustedes. Nosotros estamos atentos a todo lo que ustedes hacen para apoyarlos en todo”.
“Ustedes no deben tener ninguna limitación para transmitir sus necesidades a través de vuestro jefe, mayor Martin, capitán y el general de la Dinte, que nosotros estaremos en una obligación de solucionar todos sus problemas. Bien, señores, con la satisfacción de unirnos y por el éxito obtenido, salud”.
¿Qué va quedando en claro? Santiago Pedraglio .- Peru 21
A seis semanas de iniciado el juicio contra el ex presidente Alberto Fujimori, y tomando en cuenta lo difundido en los medios de comunicación, vale la pena preguntarse cuánto se han solidificado las acusaciones en relación con los presuntos delitos por los que está siendo juzgado: las detenciones-secuestros luego del golpe de Estado de 1992 y las matanzas de Barrios Altos y de La Cantuta.
Las acusaciones aparecen sólidas, sobre todo en lo referido a las "detenciones". El abogado Carlos Rivera reseña, por ejemplo, en un artículo publicado el último viernes, la declaración del general en retiro de la Policía Nacional Carlos Domínguez, director de Contrainteligencia del Servicio de Inteligencia Nacional en 1992, quien, "a pesar de ser un testigo de la defensa, en su testimonio señaló que el 27 de julio de 1992 acudió al aeropuerto Jorge Chávez para trasladar al empresario Samuel Dyer 'por orden del presidente de la República' hacia las instalaciones del Servicio de Inteligencia del Ejército" ("Balance del juicio a Fujimori", en www.justiciaviva.org.pe). En cuanto a si las detenciones fueron tales o secuestros, las declaraciones de César Barreda, Gustavo Gorriti, Samuel Dyer y, sobre todo, las de Jorge del Castillo, son también convincentes. (ampliación)
La República, 30-01-08
Hermoza ya acusó a Fujimori por crímenes de La Cantuta y Barrios Altos
Así lo indicó el procurador anticorrupción, Omar Chehade. Ex jefe del CCFFAA declaró al juez José Luis Lecaros en 2001.
Sin dudas. Montesinos le dijo a Hermoza Ríos que Fujimori sabía de Colina. (Foto. Archivo).
El ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas Nicolás de Bari Hermoza Ríos afirmó que el ex presidente Alberto Fujimori sabía que el grupo Colina perpetraría los operativos de Barrios Altos y La Cantuta, que acabaron con la vida de veinticinco personas.
Así lo indicó el jefe de la Unidad de Extradiciones de la Procuraduría Anticorrupción, Omar Chehade, quien recordó la declaración de Hermoza del 19 de setiembre del 2001, ante el magistrado José Luis Lecaros, en la que dijo que Vladimiro Montesinos le había indicado expresamente que el presidente de la República sabía de los hechos.
El testimonio también dio cuenta de que el entonces asesor presidencial habló de una "operación especial". "Evidentemente Hermoza Ríos acusa a Fujimori", aseveró Chehade.
El procurador advirtió asimismo que cuando este sea llamado a declarar en el juicio a Fujimori se producirá un conflicto de intereses, pues el abogado César Nakazaki defiende a ambos procesados.
Nakazaki también defiende a otros altos militares que han sido acusados por Fujimori como responsables de violaciones de los derechos humanos, anotó.
PRECISIÓN
ESTRATEGIA. Chehade recordó que Fujimori para evitar ser extraditado de Chile responsabilizó de manera exclusiva y excluyente al Ejército peruano de las masacres de Barrios Altos y La Cantuta.
Martes 29 de Enero 2008
El Comercio.- entrevista a Francisco Soberón, director de APRODEH
Aprodeh: "Si Hermoza conocía las acciones de Colina se infiere que también Fujimori"
10:41 | Fujimori siempre "se ufanó de tener control sobre lo que acontecía en su Gobierno", dijo el director de la Asociación Pro Derechos Humanos, Francisco Soberón
El director de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), Francisco Soberón, consideró que si el general (r) Nicolás Hermoza Ríos conocía las operaciones del grupo Colina, se infiere que el ex presidente Alberto Fujimori también sabía de dichos actos, por cuanto siempre "se ufanó de tener control sobre todo lo que acontecía durante su Gobierno".
"Si esto lo sabían Hermoza y Montesinos se deduce que esto era de conocimiento de Fujimori, y que las acciones políticas que tomó posteriormente como promover las amnistías buscaban la impunidad de estos actos", remarcó en diálogo con elcomercio.com.pe.
Al respecto, Soberón afirmó que los testimonios de los mandos medios del Ejército de aquella época, durante el proceso que se le sigue al ex mandatario por la supuesta violación de derechos humanos, ayudarán a esclarecer el conocimiento que este tenía respecto a las acciones del grupo paramilitar.
"Los testimonios han dado cuenta de que los crímenes (del grupo Colina) eran desarrollados por un escuadrón de la muerte plenamente articulado desde el Servicio de Inteligencia Nacional, pasando por la Dirección de Inteligencia del Ejército. Además, quedó referido que el ex general Nicolás Hermoza conocía de ellos", aseguró.
Sobre la posibilidad de que los ex mandos militares y Nicolás Hermoza intenten desarrollar una estrategia coordinada con el ex presidente, el ejecutivo de Aprodeh dijo confiar en las habilidades de los fiscales del Ministerio Público, de los abogados de la parte civil y de los jueces del caso para poner al descubierto esta posibilidad. (ampliación)
La Primera, 29-01-08
“Sólo falta la última ficha” para condena
Miguel Jugo (Aprodeh).
Miguel Jugo, director ejecutivo de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), afirmó que “sólo faltaría una última ficha” para probar la responsabilidad del ex dictador Alberto Fujimori, procesado por delitos de lesa humanidad.
“A estas alturas del proceso se diría que faltarían algunos temas más. Yo diría que el proceso va por buen camino. Creo que se ha probado una ligazón de Fujimori con Montesinos y también con Hermoza Ríos, y falta, si se quiere, la última ficha”, indicó.
Sin embargo, consideró como un “exceso” de la Sala Penal Especial que se le brinde al ex jefe de Estado, al final de cada audiencia, unos minutos para su comentario.
“Nuestra preocupación principal es saber qué está recogiendo la Sala del juicio a Fujimori. Hasta el momento está haciendo una buena labor”, anotó.
Perú 21, 29-01-08
Macabro testimonio de ex agente del grupo Colina
Después de negar su participación en Colina, Supo se acogió a la colaboración eficaz.
Ex militar revela que los agentes tenían que 'bautizarse' matando a sus víctimas. Dice que en sus operativos llevaban palas, picos y cal para enterrar los cuerpos.
Con mucha calma y detalle, el ex agente de Inteligencia Pedro Supo Sánchez, otrora jefe de un subgrupo del destacamento Colina, narró ayer al tribunal que juzga al ex presidente Alberto Fujimori por violación de los derechos humanos, la forma cómo operó ese escuadrón del Ejército, creado especialmente para perpetrar asesinatos selectivos.
Dejó establecido que este grupo no era clandestino sino oficial, pues estaba conformado por agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército, tenía armamento legal de alta potencia de fuego con silenciadores, granadas, dinamita, y una partida de dinero, además de ser dirigido por oficiales que coordinaban con el alto mando.
Supo relató que el 'bautizo' de los miembros del grupo Colina era aniquilar personas. Detalló que Martin Rivas indicaba a qué detenidos debían asesinar con lo cual se daba por hecho el 'bautizo' de cada integrante. "En una oportunidad se me dijo para asesinar a una persona. Respondí que estaba indispuesto, y él me replicó: 'no importa, para otra vez será'. Eso debía ser parte de mi bautizo", subrayó.
Dijo que después de la operación de Barrios Altos, donde asesinaron a 15 personas, entre ellas un niño de 8 años, ninguno de sus integrantes dudó que Colina había sido creado para asesinar y no para capturar a terroristas, como -sostuvo- inicialmente se les hizo creer. Aún así, detalló, se efectuaron más asesinatos.
Sindicó al entonces capitán del Ejército, Santiago Martin Rivas, hoy preso igual que él, como el líder operativo del grupo. Insistió en que fue él (Martin) quien coordinaba con los altos mandos, y ratificó que, inclusive, en una ocasión le presentó al entonces comandante general del Ejército, Nicolás Hermoza, en un almuerzo ofrecido en el Pentagonito a los Colina.
Durante siete horas y con lujo de detalles, Supo señaló que en sus incursiones, en Lima y en provincias, llevaban consigo palas, picos y cal, para enterrar a sus víctimas y desaparecerlas, aunque narró que en la matanza de seis miembros de la familia Ventosilla, en Huaura, no tuvieron tiempo de cavar las fosas porque ya había amanecido, por lo que dejaron los cuerpos expuestos.
Contó al tribunal que Colina asesinó al periodista Pedro Yauri, y que uno de los agentes comentó que éste hombre había sido "valiente" por preferir morir antes de autoincriminarse.
EL ENSAYO. El ex agente reveló que el escuadrón ensayó ocho veces la incursión al solar de Barrios Altos, en 1991. Declaró que dichas prácticas se realizaron "en seco", es decir sin armas, en una instalación militar en la playa La Tiza, bajo la conducción de Martin.
Recordó que cuando le reclamaron a Martin por el asesinato del niño de ocho años, éste los conminó. "De aquí nadie sale vivo", les dijo, anticipándose a una eventual renuncia de sus subordinados.
El testigo manifestó, además, que Martin recibió de un superior la "luz verde" para intervenir en Barrios Altos, pero aseguró desconocer de quién se trataba. Según dijo, él se encargó de conducir una de las camionetas en las que llegaron y se marcharon los Colina, y comentó que se encontraba tan nervioso que estuvo a punto de estrellar el carro.
Martin -recordó- lo tranquilizó diciéndole: "Ya todo pasó", y se detuvo en una tienda para comprar cervezas para que se calmara. Los Colina se dirigieron nuevamente a la playa La Tiza para celebrar, el día de la matanza, el 3 de noviembre de 1991, el cumpleaños de Martin, relató.
Editorial.- Diario La República
Los nuevos audios difundidos por el programa Cuarto Poder y que descubren una negociación entre los miembros del Grupo Colina con el entonces jefe del SIE, coronel Enrique Oliveros Pérez, quienes intercambiaban su silencio por la impunidad de una ley de amnistía, la misma que les fue otorgada por la mayoría oficialista y adláteres en 1995, acaban de hundir al ex dictador y su tesis de que "no sabía nada", pues en verdad tanto Oliveros como el ex jefe de la Dinte Juan Rivero Lazo actuaron como emisarios de AFF.
Aunque no tuvo la estatura filosófica de Martin Heidegger –quien colaboró con el nazismo, fue miembro del partido nacional socialista y rector de una universidad–, Karl Jaspers, que se mantuvo aparte del colaboracionismo, ha dejado un valioso tratado que lleva por título "El problema de la culpa" en el que analiza los diversos grados de culpa que podían recaer sobre los alemanes en relación con los crímenes atroces cometidos por el nazismo.(ampliación)
Lunes 28 de Enero 2008
Pedro Supo Sánchez siguió con revelaciones sobre grupo Colina
“No solo se trataba de capturar, sino también de eliminar”
Nuevos indicios, detalles y pormenores sobre la forma de operar del grupo Colina siguen saliendo a la luz en las audiencias por el juicio a Fujimori. Hoy, en la décimo séptima sesión, el ex agente Pedro Supo Sánchez afirmó, tal como ya lo han señalado otros ex Colinas, que los objetivos del grupo eran vigilar, detener y poner a disposición de la DINCOTE a los detenidos, pero, después de Barrios Altos, entendió que no solo se trataba de capturar sino también de eliminar, lo cual lo convertía en un comando de aniquilamiento.
En su amplia manifestación, el llamado agente “Ocampo” detalló su participación en otros operativos como el asesinato de miembros de una familia en el distrito de Santa, en Chimbote; o la detención y posterior asesinato del periodista Pedro Yauri y de integrantes de la familia Ventocilla en Huacho. Asimismo, reveló algunas de las otras operaciones efectuadas por el grupo Colina, entre ellas, el reglaje y seguimiento a líderes políticos como Yehude Simons y Javier Diez Canseco.
Dio detalles también del denominado “bautizo” de los miembros del grupo –práctica ya revelada por otros ex agentes durante el juicio– que consistía en obligarlos a matar a algunos de los detenidos por orden de Martin Rivas. Supo reiteró que en el caso de Barrios Altos, la “luz verde” se dio luego que Martin Rivas recibiera una autorización por vía telefónica. Agregó que después del asesinato regresaron a la playa La Tiza, lugar en donde vieron la noticia por televisión y se enteraron de la muerte del niño de 8 años. Esto originaría no solo la discusión sino también la amenaza de Martin Rivas a quienes insinuaron dejar el grupo. “De acá nadie sale vivo”, fue la respuesta del mayor.
Supo Sánchez también señaló que fueron diversos hechos los que lo motivaron a acogerse a la confesión sincera, entre ellos, el secuestro de su nieta, los acosos y las amenazas que sufrieron sus hijos.
Ante el interrogatorio del doctor Ronald Gamarra, el ex agente sostuvo que “para formar un destacamento como Colina debe tener conocimiento el Comandante General del Ejército”, lo que coincide con lo manifestado anteriormente con otros testigos como José Alarcón y Jesús Tena, también ex integrantes de Colina. Refirió que cuando lo detuvieron a su retorno de Rusia le continuaban pagando su sueldo y que incluso un Comandante que trabajaba en el SIE le daba adicionalmente 1000 soles, dinero que venía oficialmente lo cual confirma el apoyo que tenían los integrantes de Colina por parte de los altos mandos del ejército.
GLORIA CANO: El seudo juicio en el fuero militar compromete a Fujimori
“Los detalles dados por Supo confirman lo señalado por Martin Rivas en el video del periodista Umberto Jara; y si bien por su nivel de agente operativo no puede sindicar a Fujimori, sí corrobora los hechos e indicios que establecen que el gobierno habría permitido y encubierto el accionar del grupo Colina”, sostuvo la doctora Gloria Cano, abogada de los familiares.
La letrada se refirió también a los arreglos que hizo la Comandancia General del Ejército en el seudo juicio al grupo Colina por el caso La Cantuta y que fueron revelados por un programa televisivo. “Hubo efectivamente una estructura dentro del Ejército para favorecer a este comando de aniquilamiento. Esta estructura cubrió al grupo en todos los delitos, sacó a sus integrantes del país en el momento en que se destapó lo inevitable y encima los condecoraron. En ese nivel sí está comprometido Fujimori”, enfatizó Cano.
Gloria Cano: Recibirá 30 años de todas maneras
La Primera, 28-01-08
Por “acumulación de indicios” será condenado ex dictador Fujimori. Abogada Gloria Cano está convencida de autoría mediata.
Recibirá 30 años de todas maneras
Gloria Cano: “Fujimori construyó un aparato de poder que aprobó eliminaciones”.
A pesar de que aún falta la participación de varios testigos, visualizar videos y hay bastante documentación por presentar, en lo que va del juicio contra el ex dictador Alberto Fujimori ya se han exhibido elementos suficientes como para condenarlo a treinta años de cárcel, por el delito de omisión. Así lo indicó Gloria Cano, abogada de los deudos del caso La Cantuta.
“Está quedando comprobado que Fujimori conocía de la estrategia antisubversiva que se aplicó durante su gobierno, también sabía de la creación y el accionar del Grupo Colina. Esto califica como omisión, por no impedir las violaciones de derechos humanos”, apuntó la abogada, quien además mostró su confianza en que es posible condenar a Fujimori por la autoría mediata de los crímenes, es decir, que él nunca ejecutó pero sí ordenó matar, por lo que también recibiría treinta años.
En diálogo con LA PRIMERA, Gloria Cano dijo que el ex dictador es responsable de haber aprobado una política de eliminaciones y construido un "aparato de poder" conformado por los poderes del Estado, además del Ministerio Público. Sólo faltarían los testimonios de los demás integrantes del Grupo Colina, otros militares y Vladimiro Montesinos.
Asimismo, Gloria Cano dijo que, en el hipotético caso de que Martín Rivas y Vladimiro Montesinos se incriminen y revelen que fueron ellos quienes daban las órdenes de exterminio en el Grupo Colina, Alberto Fujimori tampoco se libraría de recibir una fuerte condena.
¿Sólo con indicios?
En tribunales internacionales, para que la impunidad no gane algunos casos, los jueces condenan tomando como referencia la “acumulación de indicios”. En el caso del ex dictador Fujimori también podría ser sentenciado bajo esta figura judicial, estimó Gloria Cano.
DATO
La abogada Gloria Cano dijo que es algo irregular que al final de cada audiencia, el vocal César San Martín le brinde el uso de la palabra al ex dictador Fujimori. Pues eso “no es algo usual en procesos penales”.
Uchuraccay en perspectiva
por Cesar Hildebrant - Diario La Primera
Me tocó ver esos cuerpos muertos a hachazos, esos sesos expuestos, esas caras color ceniza con una mueca de estupefacción o de miedo final, tan final como inútil.
Estaban enterrados de dos en dos, uno sobre otro. Los comuneros de Uchuraccay los habían sacado de las tumbas para que fueran fotografiados y filmados. Eran órdenes.
El general Clemente Noel Moral había empezado la guerra sucia que era la respuesta castrense de esa época a la guerra salvaje impuesta por Sendero Luminoso(ampliación)
Letra chica de la letra china por Augusto Álvarez Rodrich.- Peru 21
Recolección de firmas para la impunidad de Fujimori.
La última palabra siempre es de la Corte, pero cada sesión que pasa del proceso más complicado que enfrenta Alberto Fujimori -el que lo vincula con la violación de derechos humanos-, crece la posibilidad de la condena.
Los testimonios de los secuestrados -y no 'detenidos ilegales'- han sido demoledores, el documento exhibido por Jorge del Castillo con el reconocimiento del general Nicolás Hermoza de que los secuestros se hacían "por disposición superior", o las versiones de 'los Colina', simplemente están hundiendo al acusado. Ni los testigos presentados por la defensa lo están ayudando. (ampliación)
Fujimori necesita un mejor libretista por Nelson Manrique.- Peru 21
Desde los primeros momentos del proceso que afronta Fujimori, se hicieron evidentes las líneas maestras de su defensa judicial: como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, él daba directivas que enfatizaban el respeto a los derechos humanos, no tenía mando y no daba órdenes, y por lo tanto los responsables de los delitos de lesa humanidad son los jefes militares -especialmente los generales Nicolás de Bari Hermoza Ríos y Víctor Malca- que daban las órdenes. (ampliación)